Todavía quedan posibilidades matemáticas de alcanzar un puesto de play off, por eso el Arosa parte esta tarde hacia Redondela con la intención de sumar tres puntos que le permitan reducir la diferencia de ocho puntos que les separa del cuarto clasificado, y de paso, coger en la clasificación a un rival directo.

Regresar con los tres puntos en el bolsillo no va a ser precisamente fácil para los pupilos de José Luis Uhía "Piscis". El técnico arlequinado sufre una plaga de bajas que le han obligado a recurrir al equipo juvenil y convocar a Cheri para completar la convocatoria. Así, no se pueden vestir de corto Adrián Camiño, Vixo, Alfonso y Ramón por lesión y Pablo Pillado por sanción, algo que merma de manera considerable todas las líneas del equipo, especialmente la de ataque.

Enfrente se va a encontrar a un equipo que está cuajando una gran temporada y que ha mantenido una línea muy regular durante toda la campaña. Los de Redondela tienen, además, entre sus filas al delantero Pablo Couñago, una garantía de gol, como lo demuestran los nueve tantos que suma en los 11 partidos que ha disputado. Pero el goleador del Mundial sub-20 de Nigeria no es el único peligro de este equipo que cuenta con una plantilla muy compensada, como demostraron en su visita al campo de A Lomba el pasado mes de octubre, encuentro en el que cayeron derrotados pero mostraron que podían jugar de tu a tu a cualquier equipo de Tercera División. Junto con Couñago Albert es su máximo goleador, con nueve tantos, a los que hay que sumar los ocho que ya ha sumado Yerai. Los principales problemas del Choco se encuentran en la defensa, ya que de los nueve equipos que encabezan la tabla es el que más tantos ha recibido.

El Choco se encuentra en estos momentos en la séptima posición de la tabla y llega al encuentro con tan solo una derrota en su haber de los últimos cinco encuentros.

Por su parte, los arlequinados sufren cuando están lejos de A Lomba, ya que en los últimos cinco encuentros como foráneos, solo han sumado tres puntos, fue en su visita al Alondras. De hecho, las dificultades para sacar los encuentros lejos de su feudo vilagarciano son las que le han llevado a ver como la distancia con los cuatro primeros se agrandaba en los últimos meses, aunque el equipo cree que todavía tiene opciones.