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Atletismo

Ester Navarrete, en el «Taller del Mundo»

La historia de Ester Navarrete con el maratón merece una novela. Parecían destinados a no encontrarse nunca, pero aquel regreso al atletismo después de ser madre en 2021 la llevó a una prueba con la que ha llegado a ser olímpica. Esta semana acude al Europeo en busca de una medalla por equipos

Ester Navarrete, durante un entrenamiento de la pasada semana en Vigo.

Ester Navarrete, durante un entrenamiento de la pasada semana en Vigo. / PABLO HERNÁNDEZ GAMARRA

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Juan Carlos Álvarez

Juan Carlos Álvarez

Vigo

Poco sitios parecen más destinados a Ester Navarrete que Birmingham. A la segunda ciudad inglesa por población y tamaño, sede esta semana del Europeo de atletismo, se la conoció durante mucho tiempo como el «Taller del Mundo» debido a la importancia que cobró durante la Revolución Industrial. Ciudad de canales, pequeñas colinas y jornaleros; un lugar ideal para una obrera del atletismo como Ester Navarrete. Silenciosa, eficiente, imprescindible. La viguesa competirá el domingo por primera vez en la maratón de un Campeonato de Europa. Un capítulo más de la relación de cuento que estableció con esta prueba a la que se aventuró en 2024 cuando en su estreno en la distancia en Sevilla se ganó el billete para los Juegos Olímpicos de París y disfrutar así del mayor regalo que puede recibir un deportista.

Estos dos años han sido de evolución y conocimiento con una prueba que nunca se acaba de descifrar. El domingo, en el exigente circuito de Birmingham, con sus continuas subidas y bajadas, seguro que Ester descubre aspectos desconocidos de ella y de la distancia. Para preparar el Europeo la viguesa introdujo algunos cambios importantes: aumentó el trabajo de fuerza pensando en el exigente recorrido y se fue unas semanas a entrenar a Font Romeu, en el Pirineo catalán para llenar su cuerpo de glóbulos rojos. No se atreve aún a sacar conclusiones: “Dicen que cuando te encuentras mejor es en los tres primeros días y luego en la ventana que va desde el décimo al día dieciséis o veinte. En el medio se supone que hay unos días en los que te sientes algo pesada y es verdad que yo lo he notado. Puede ser porque en Vigo tenemos mucha humedad esta semana, pero confío en que sea verdad y esté muy bien el fin de semana”. Todo ello supone una apuesta más fuerte de la atleta por la distancia y por el Europeo: “Es así. Queríamos dar un paso más en la preparación y en la forma de encarar una competición como esta”.

Ester Navarrete, en Vigo.

Ester Navarrete, en Vigo. / Pablo Hernández Gamarra

Al margen de su periodo en la alta montaña catalana, Ester Navarrete es concluyente sobre su estado de forma. La experiencia suele ser la mejor consejera cuando hablamos de la maratón, pero los cambios y la búsqueda de mejorar pequeños detalles siempre resulta esencial. Todo ello confluye en una conclusión clara de la viguesa: “Estoy mejor que nunca, me siento bien. Ha sido un proceso de preparación en el que no hemos tenido incidencias ni inconvenientes y al final lo que queremos en un maratón es tener continuidad y poder meter kilómetros. Hemos hecho buena base. Otras veces siempre han surgido pequeñas molestias, inconvenientes…pero estas semanas han sido perfectas”.

Demasiadas vueltas

Los ingleses han decidido encerrar a los maratonianos en un circuito que no deja indiferentes. Ocho vueltas (“demasiadas” en boca de Ester Navarrete) a un recorrido de cinco kilómetros en los que se han superando casi unos cincuenta metros de desnivel por vuelta. Carrera lenta, dura. Eso es lo que obligó a Ester Navarrete a intensificar el trabajo de fuerza durante esta preparación: “A mí me gustaría un poquito más llana porque me gusta correr también y que la carrera también sirva para hacer una buena marca. Por otro lado piensas en que va a ser una carrera diferente a las que estás acostumbrado, que tiene pros y contras…pero yo prefería correr un poco más de lo que se va a hacer”.

Hace dos años, en el Europeo de Roma, Ester consiguió la medalla de bronce por equipos en la prueba de medio maratón. Quiere una parecida -o mejor- pero en la prueba “reina” aunque traza los objetivos con calma y sin correr más de la cuenta. El domingo persigue metas personales y de equipo: “Hace dos años en Roma acabe decimotercera y creo que puedo estar entre las diez primeras y esa es la meta que me pongo. Mejorar aquello. Y por equipos…pues tenemos una buena selección. Es verdad que Alemania, Inglaterra… tienen equipos muy potentes pero nosotras también lo tenemos y el objetivo es pelear por las medallas». Durante las últimas semanas a las seleccionadas las han sometido a una preparación específica para soportar el castigo psicológico que supone pasar ocho veces por un mismo escenario: «No es lo mejor porque todas preferimos un recorrido más largo, pero entiendo que prima el espectador. Pero todo eso castiga la cabeza. Es añadirle más dureza a una prueba que ya es dura de por sí».

Ester Navarrete mira con tiento los pasos a dar en el futuro. A sus 36 años vive el atletismo con una alegría casi juvenil y se ilusiona con todo lo que viene. Esta semana el Europeo, luego vendrán nuevos objetivos. Al fondo, a dos años vista, asoman de nuevo los Juegos Olímpicos, en esta ocasión en Los Ángeles. Ester Navarrete no es la clase de atleta que piensa en dar el tercer paso antes del primero y por eso no lleva la vista demasiado lejos aunque no puede ocultar que «son mi gran objetivo. Estamos a mitad de ciclo olímpico y aunque tengo que ir paso a paso hay que reconocer que esa es la gran meta». Antes de eso Birmingham, la ciudad de los «Peaky Blinders», acogerá un nuevo día de trabajo de esta obrera viguesa cuyas zancadas resuenan como los martillazos que durante décadas fueron la banda sonora de las calles que recorrerá el domingo a primera hora.

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