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Balonmano | División de Honor

Isma Martínez y el Porriño: en el deporte de élite también hay conquistas sociales

El técnico cangués dirige hoy su primer entrenamiento tras cumplir las seis semanas de baja por paternidad y revocar su decisión de dejar el equipo al ver que la entidad ha reestructurado su organización para que el cangués pueda ser un padre presente | «Isma es un pilar hiperfundamental de esta famila», coinciden en el club

Abel Estévez, presidente del Porriño, da la charla de bienvenida el pasado lunes, con toda la plantilla -incluida Prelchi-, algunos directivos e Inés, responsable de cubrir la baja de Isma. | BM PORRIÑO

Abel Estévez, presidente del Porriño, da la charla de bienvenida el pasado lunes, con toda la plantilla -incluida Prelchi-, algunos directivos e Inés, responsable de cubrir la baja de Isma. | BM PORRIÑO

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Borja Refojos

Borja Refojos

Vigo

Parece imposible pensar en un momento más hermoso en la vida de una persona que el nacimiento de un hijo. Así fue para Isma Martínez hace ya 40 días. Una felicidad indescriptible, sí, pero también una responsabilidad que afronta gustoso junto a su pareja. Allá por febrero, el técnico cangués entendía que era incompatible con dirigir a un equipo de élite como el Porriño. Y anunció que se iba a final de temporada. Pero una concatenación de afortunados sucesos cambiaron su opinión.

El club ha hecho un esfuerzo a nivel logístico para rebajar así la enorme carga de trabajo del morracense, que se implicaba en tareas de todo tipo. Por otra parte, sus jugadoras se dejaron el alma para convencerlo. Con palabras y con balonmano, en un extraordinario final de temporada. Lo lograron. Isma vuelve hoy como entrenador. Y como padre.

«O aumento do número de semanas de baixa por partenidade é unha conquista social». Carmen Prelchi, una de las referencias en el vestuario del Porriño, se expresa con su habitual elocuencia sobre algo que debería ser lo más normal del mundo, pero que cuesta verlo en el deporte de élite. También en muchos hombres, que priorizan su carrera profesional sobre los cuidados, tradicionalmente asignados a las mujeres. «Non é só o balonmán: é a vida en xeral. Temos que coidar ás persoas e estas cousas son moi importantes», añade la pivote viguesa.

Había algo dentro de mí que me decía que no se iba y creo que las jugadoras igual

Inés Hernández

— Segunda entrenadora

Así es. Casos como el de Carlos Cantero, entrenador del Casademont Zaragoza de baloncesto, llamaron la atención en su momento. En la propia División de Honor hubo escenarios similares con Joaquín Rocamora, técnico del Elche y de la selección, y Robert Cuesta, que dirigía al Granollers en aquel bendito momento para él. «Esto debería ser lo normal. La gente tiene que darse cuenta que un hijo es una responsabilidad compartida», explica Abel Estévez, presidente del Porriño, que se ha encargado de monitorizar la reestructuración del club para hacer posible la continuidad de Isma. «Él pidió una serie de cambios a nivel organizativo y en eso estamos. Queremos que se sienta lo más arropado posible. Tanto con más técnicos de la base para ayudar, como en lo logístico, para organizar las cosas con tiempo y que él esté más tranquilo», explica.

Y lo cierto es que así ha sido. Se han modificado horarios de entrenamientos, que se graban para que el morracense pueda ver las sesiones desde casa -incluso en directo-. Además, el cuerpo técnico aumenta la dedicación con el fichaje del preparador físico Gonzalo Freire, la implicación de los técnicos de la base y el paso adelante de Inés Hernández, segunda entrenadora. «El club quería que Isma siguiera sí o sí. Es un pilar hiperfundamental de esta familia. Todos nos unimos para hacerlo posible», sostiene la almeriense, que compagina el equipo con su trabajo. «Estoy aquí para ayudar», añade con humildad. «Todo el club está volcado en que disfrute de su familia y de su baja. Es un derecho adquirido. Y también para que se note lo menos posible su ausencia», destaca la exjugadora.

Queremos que se sienta muy arropado, tanto con más técnicos de la base para ayudar, como en lo logístico

Abel Estévez

— Presidente

Esa ausencia termina hoy. Pero la nueva realidad de papá Isma no va a cambiar. Por eso, la temporada se va a afrontar con esta organización, que puede implicar el teletrabajo en algunos momentos. «El objetivo es que él pueda estar lo más centrado posible en el primer equipo, por un lado, y por otro en su paternidad», incide Abel.

Lo cierto es que, además del esfuerzo del club por cambiar, hubo muchas conversaciones con Isma a lo largo de la temporada pasada. Hasta el punto de que el presidente desvela que «no hubo contactos con ningún otro entrenador» porque la idea era convencerlo. Y lo hizo. O, más bien, lo hicieron. «El gran mérito es de las jugadoras. El excelente tramo final que hicieron y su insistencia en que Isma siguiera liderando el proyecto ha pesado mucho», revela el presidente.

Non é só o balonmán, é a vida en xeral: os coidados das persoas son moi importantes

Carmen Prelchi

— Jugadora

Carmen Prelchi se quita ese mérito. En su nombre y en el de sus compañeras. «Abel nos dicía que dependía máis de nós. Que falaramos con el. Pero chegou un punto no que non queriamos insistir moito máis», recuerda la viguesa, que vio la posibilidad cuando el Porriño eliminó al Guardés para meterse en las semifinales ligueras. «Aí dubidou. Dixémoslle o que pensabamos e a pelota pasou a estar no seu tellado», sostiene la pivote.

Inés se ríe al recordarlo. « Algo dentro de mí me decía que no se iba. Y creo que las jugadoras igual. No sé si era por mantener la esperanza... Pero mira, al final así ha sido», explica la almeriense, que hoy volverá a estar con su compañero de fatigas en el cuerpo técnico. El que demostró que las conquistas sociales también son posibles en el deporte de élite.

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