Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Balonmano

En la tierra prometida: el ascenso del Seis do Nadal a Honor Plata femenina

Este Planciber Seis do Nadal que celebra en Coia su ascenso a División de Honor Plata femenina es en gran medida aquel Reconquista que ya logró lo mismo en O Berbés en 2024 y que decidió su mudanza en bloque tras la renuncia a la plaza

Explosión de alegría de las jugadoras del Planciber Seis do Nadal. | JOSÉ LORES

Explosión de alegría de las jugadoras del Planciber Seis do Nadal. | JOSÉ LORES

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Mila Alonso

Vigo

«Hemos vuelto a un sitio que deportivamente merecíamos», celebra Miguel Sánchez. Se refiere el entrenador a su Planciber Seis do Nadal, recién ascendido a División de Honor Plata femenina. Un logro que en realidad la mayoría de sus jugadoras y el propio cuerpo técnico ya habían conquistado en 2024 con otro nombre y otra camiseta, la del Reconquista. Aquella gesta en la cancha no se concretó en los despachos, provocando el éxodo de la plantilla. Este viaje, tan corto en apariencia entre los barrios de As Travesas y Coia, atravesando la Avenida Castelao, ha durado en realidad dos temporadas, otros tantos ascensos, una miriada de desvelos y un quintal de valentía. Sus pies al fin hollan la tierra prometida. «El destino nos ha puesto ahí», define Sánchez

Seguramente el Guadalajara, último rival en la final a cuatro organizada en Vigo, ignoraba el largo camino que sus hospederas habían recorrido. Las caracenses tuvieron que resignarse al oleaje. Enseguida el Planciber Seis do Nadal abrió distancias (8-3, min. 15) para llegar al descanso 16-7. Gestionando muy bien el partido y sin sufrir en ningún momento,el 27-16 desató la fiesta.

Una acción del partido contra el Guadalajara.

Una acción del partido contra el Guadalajara. / Jose Lores

Esta alegría de Coia, el 24 de mayo de 2026, retiene el eco y a la vez alivia aquella experimentada en O Berbés el 11 de mayo de 2024, que a la postre se amargó. El Reconquista derrotaba entonces por 28-21 al Aula Valladolid pero la directiva renunció a la plaza en Honor Plata, que implicaba un incremento de 40.000 euros en el presupuesto. La plantilla, además de exponer su crítica y su dolor, decidió abandonar la entidad.

«Yo no hablo de heridas. No compartimos aquella decisión, pero la respeto. No soy rencoroso. Si estuviese de la parte del club, seguramente habría pensando en algún momento igual que ellos», admite Sánchez sobre el Reconquista. «Nos apareció la posibilidad del Seis, con el inconveniente de tener que empezar de cero, bajando dos categorías. Era un paso complicado de dar, renunciando a muchas cosas. Se lo expuse a las chicas y fuimos valientes. Por seguir juntas decidimos tirar para adelante».

Una sola derrota en toda la temporada

Así que aquel núcleo encarnado se vistió con el celeste del Seis. «El ensamblaje no fue difícil. Teníamos claro procedimientos y modelo de juego. Fuimos amoldando a las chicas del Seis que se fueron incorporando y algún fichaje que hicimos por ahí», resume el entrenador. La temporada 24-25 en Segunda Autonómica resultó más complicada desde el punto de vista mental que desde el estrictamente balonmanístico: «A veces las metas deportivas marcan mucho a la hora de tener alicientes», reflexiona.

Ya subido ese escalón a Primera Autonómica, se plantearon esta campaña «desde el punto de vista de intentar pelear por lo máximo, sin ningún exigencia pero conservando en la memoria este objetivo. Los resultados demuestran que la plantilla ha estado compensada y ha sido competitiva». Sólo una derrota, en la tercera jornada (24-33 ante el Carballal), afea su trayectoria, con diecisiete victorias en la liga regular y otras cuatro en la final a cuatro gallega. Se le añade el éxito en la Copa autonómica.

Aficionados, en las gradas de Coia.

Aficionados, en las gradas de Coia. / Jose Lores

Quedaba la final a cuatro estatal, con la responsabilidad y la presión del anfitrión. Tuvieron que reponerse las viguesas del empate inicial (23-23) con el Valsequillo. Al Aceuchal ya lo superaron (31-23) para culminar su aventura ante el Guadalajara. «Son varias las fases que he vivido y cada una ha sido totalmente diferente. En todas tienes vivencias espectaculares, enriquecedoras y con las emociones a flor de piel. En esta ha marcado la pauta el sentimiento de pertenencia de las jugadoras al club», asegura Sánchez. «Desde el primer momento nos hemos sentido arropadas. La afición se ha volcado con nosotras, con la grada llena, a tope de adrenalina, impulsándonos en cada momento en que sentíamos que desfallecíamos».

Aunque la directiva y Sánchez se han concedido una semana de descanso antes de empezar a planificar, en esta ocasión el desembarco en Honor Plata está garantizado. Se ha cruzado la frontera. «Nos sentaremos y veremos a nivel personal y de grupo qué ideas tiene el club y qué ideas tengo yo. A ver si entre todos podemos llegar a buen puerto», desea y anticipa: «Sé que la filosofía del Seis, en la que creo, es que el grupo continúe independientemente de algún fichaje que nos pueda reforzar. Y sobre todo empezar a contar con gente de la base». Puede imaginarse la excitación que le hormigueará a las veteranas en ese venidero debut en septiembre: «Somos una piña. Mi máxima admiración por todas ellas».

Tracking Pixel Contents