Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Boxeo

A Paco Amoedo no lo olvidan

Paco Amoedo siempre quiso organizar veladas en la fecha de su cumpleaños, pudo disfrutar de varios antes de fallecer y su hija Gemma pretende ahora prolongarla como homenaje anual. La de este sábado, en Bouzas, incluirá los debuts de Álex Rodríguez en neo y de Pablo González Izard como profesional

Paco Amoedo, en el Polideportivo Saudade.

Paco Amoedo, en el Polideportivo Saudade. / Ricardo Grobas

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Vigo

«Uno no muere si no lo olvidan», le solía repetir Paco Amoedoa su hija Gemma cuando hablaban de algún conocido que hubiese fallecido. Muchos llevan la cuenta de los días que se han sucedido desde aquel 6 de junio de 2024 en que el cobalto de sus ojos se apagó. Por mucho que duela su ausencia, más se agradece su vida. Será lo que se celebre este sábado (18:00) en ese pabellón municipal de Bouzas bautizado en honor a Pablo Beiro, otro coloso. Un homenaje que conserva y otro camino que se inicia. «Me amparo en su frase y su recuerdo», afirma Gemma sobre la velada.

Paco hubiera cumplido 83 años de edad el pasado 10 de febrero. Se fue a los 81 sabiéndose querido. Ya en las postrimerías se le habían mulplicado los reconocimientos, que igual se han repetido después: en la gala por el centenario de la Federación Gallega, en la del deporte vigués... Ninguno sobra. Pero antes que sobre los estrados, Paco prefería los del ring. «Siempre organizábamos una velada por su cumpleaños», recuerda Gemma. Incluso en sus dos últimos, ya debilitado por la enfermedad. «Las vivió con la mayor de las pasiones».

Amoedo, en una de sus últimas fotografías, con miembros del Saudade.

Amoedo, en una de sus últimas fotografías, con miembros del Saudade. / JOSE LORES

Así que la hija pequeña, su heredera boxística, siempre había planeado prolongar la tradición. No la acompañó el ánimo en 2025, «todo estaba muy reciente». El proceso del luto se ha prolongado. Gemma ha tenido que construir una existencia sin él cosiendo nuevas rutinas. «Ha sido muy duro. Al principio me costaba llegar al Saudade y que no estuviera. Él siempre te contagiaba su ilusión. Es como si me faltase una mitad».

Ha encontrado aliados en esta cicatrización. Como Carlos Miguel, Jorge Alonso y David Vila, «que están al pie del cañón todos los días. Sin ellos no sería posible», admite. Entre todos se han ido «animando» y han seguido instruyendo a los pupilos que Paco les ha dejado encomendados. Y es por talentos como Álex Rodríguez –«el último niño que mi padre estaba preparando»–, que este sábado se estrenará como neo, o Jorge Alonso que seguirán «tirando para que no se olvide todo ese legado y ese esfuerzo. Igual no será. Lo hacemos lo mejor que podemos».

Una cartel muy atractivo

Paco quería que en el torneo de su cumpleños –retrasado ligeramente por no coincidir con Entroido y San Valentín– se elaborase el mejor cartel posible. En Bouzas se dirimirán cinco combates amateurs y élite, dos neo pros, otro con un título en juego y de fondo, el estreno como boxeador profesional de Pablo González Izard, que quiere duplicar su ya prestigioso currículo en kickboxing.

Izard se enfrentará a Ramiro Blanco, un nicaragüense afincando en Málaga de extensa trayectoria (19-54-3). «No viene a regalarse aunque sea fuera de casa», advierte el púgil vigués. «Ha peleado con olímpicos y tuvo muy buena carrera en sus inicios. Defensivamente es duro, muy difícil de noquear». A la preparación le ha dedicado siete semanas, condicionadas por la meteorología. «Sólo quedan pinceladas», indica, en plena pérdida de peso. «Y el sábado, a disfrutar».

Cartel de la velada.

Cartel de la velada. / Polideportivo Saudade

El local, aunque quiera esa KO, admite que su prioridad es otra: «Quiero lucirme, enseñar las armas que tengo boxeando, mis esquivas, todo aquello que la gente piensa que no tengo por dedicarme al kickboxing. He disputado más de 20 combates amateurs, en mis preparaciones siempre he incluido el boxeo y creo que tengo muchísimo que mostrar».

A Izard le influyen también el escenario («no peleo en Vigo desde hace un par de años y en ese pabellón Pablo Beiro debuté en kickboxing profesional») y la ocasión. «Amoedo es uno de los referentes en España como manager y entrenador. Me ilusiona mucho. Quiero ver cómo funciona, aprender y ver hasta dónde puedo llegar. Es una nueva aventura». Así se siente Gemma ante un torneo que pretende estabilizar como cita anual, con Paco Amoedo nombrándolo: «Mi padre se merece no quedar en el olvido».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents