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Atletismo

Gloria y dolor

Olivia Gutiérrez ha batido el récord gallego sub 18 de longitud, que tenía Ana Peleteiro. Y aún lo hubiera ampliado pero la céltica se lesionó.

Olivia, en 2023, tras batir el récord sub 14.

Olivia, en 2023, tras batir el récord sub 14.

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Vigo

El deporte alterna alegría y dolor. Ninguna felicidad mayor, en el atletismo, que la de batir un récord significativo, propio o general. Ninguna aflicción más lacerante que la de las lesiones que interrumpen. Logros y pesares suelen alternarse a lo largo de una trayectoria. Olivia Gutiérrez los ha vivido en el mismo mitin y casi en el mismo instante. La céltica ha batido el récord gallego de longitud sub 18, que mantenía Ana Peleteiro desde hace 14 años. Y aún lo hubiera ampliado de no haberse lastimado la rodilla en el salto posterior.

Gutiérrez ya había logrado el récod gallego sub 14 en 2023, con un 5.20 que mejoraba los 5.16 de Olaia Gisella Becerril. Las dos viguesas se enfrentaban ayer en Expourense, en el Campeonato Gallego Absoluto de pista cubierta (short track). Se impuso la aún joven (24 años) pero más veterana, con 6.18, en su especialidad.

Olivia, en cambio, ha optado desde la anterior temporada por las pruebas combinadas. Trabaja a las órdenes de David Gómez y con aprovechamiento. En marzo se proclamó campeona de España de pentatlón sub 16 con la novena mejor marca española de la historia en esa categoría (3.562 puntos).

En longitud, en esta ocasión, ha obtenido «una marca relativamente inesperada», confiesa David, que recuerda que su pupila es sub 18 de primer año. «Contaba con que hiciese esto en verano pero se puesto en forma ya en invierno. Pese a todos los problemas con la lluvia está como un avión. Ahora que le dure», anhela.

Anulado por asistencia

Mucho dependerá del diagnóstico médico. Porque Olivia realizó un concurso de menos a más: 5.56, 5.68, 5.71... En el cuarto salto, con 5.90, superó los 5.87 que había fijado Ana Peleteiro, aún versátil a aquella edad aunque ya asombrase en triple salto. No se conformó Olivia y se impulsó como nunca antes en el quinto salto. 5.92, según la medición. Pero no resulta válido. La joven aterrizó mal sobre la rodilla y su entrenador accedió al foso para atenderla ante sus gestos de dolor. "Rápidamente entro en la pista a socorrerla. Dudo un instante si sacarla del foso o no, porque me sé el reglamento y sé lo que va a pasar si la saco de la arena", describe. El reglamento establece que el atleta debe salir por su propio pie.

Importa, sobre todo, el estado de la articulación. Atendida en un hospital ourensano, las placas descartan una lesión ósea. Queda pendiente de lo que dicte la resonancia. «Parece un esguince, algo leve, pero nunca se sabe con estas cosa», conviene David Gómez.

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