Balonmano / Copa de la Reina
Tiempos duros en Porriño
El Conservas Orbe Zendal se queda a las puertas de la fase final copera al caer en Valladolid tras desmoronarse cuando dominaba 14-18 en el segundo tiempo

Prelchi lanza durante un partido ante el Elche. | MARTA G.BREA
La vida castiga con dureza al Porriño, desmochado hace días tras la salida precipitada de Santomé y Buforn rumbo a Rumanía. Desde entonces arrecia la tormenta sobre el equipo de un Isma Martínez que busca sin suerte en la pizarra lo que no encuentra en el factor humano. Perdió en Málaga hace días; una derrota asumible por su limitada trascendencia y por la entidad del rival. Pero ayer recibió un duro mazazo al verse fuera de la fase final de la Copa de la Reina tras perder en la pista de un discreto Aula Valladolid en un partido que pareció tener en el segundo tiempo en su mano, pero donde se desplomó en unas fatídicos diez minutos finales. Víctima de su bloqueo y de su cansancio. Una derrota dolorosa para el equipo y también para el club que tenía en la cita de San Sebastián uno de sus grandes objetivos de la temporada por lo que significa para la entidad, por las cadetes que viajan al torneo para vivir una experiencia única, por las ilusiones que siempre despierta un torneo singular y abonado a las sorpresas. En plena digestión del duro trance que vivieron con la salida de dos piezas capitales meterse en la fase final de Copa no era un mal consuelo, pero el destino le ha vuelto la espalda al Conservas Orbe Zendal, a quien el orgullo por ahora no alcanza a paliar la situación.
Las de Isma Martínez cedieron en un partido extraño, con una primera parte nefasta en el apartado ofensivo (8-6 en el descanso para las castellanas) pero que se desató en el segundo tiempo en el que los dos entrenadores sacaron provecho en muchos momentos a la decisión de atacar con siete jugadoras. Y ahí el Porriño encontró dos problemas: Inoa Lucio en el extremo (con siete goles) y sobre todo Naroa Baquedano (8 goles) en el lateral izquierdo. Dos hemorragias que no pudo frenar por falta de defensa y de piernas en los minutos decisivos del choque.
Antes de ese punto determinante el partido pasó por diferentes momentos. Los dos equipos basaron el arranque en apretar en defensa y poner en evidencia lo justo de efectivos que iban en ataque. El Porriño hizo un gol en los primeros diez minutos y fue después de que Prelchi cazase un rechace en el poste. El Aula tomó siempre ventajas mínimas ante un rival que sobre todo buscaba en el doble pivote (bien Prelchi) la forma de hacer daño porque desde el extremo llegaban pocos goles y en el centro Caro Bono y Adriana Mallo eran incapaces de encontrar laporte portería. El 8-6 del descanso explica muchas cosas.
Pero a la vuelta del descanso los dos equipos llegaron con la intención de ser más profundos y verticales. Nadie lo entendió como Zsembery que ante las ausencias recientes ha recibido más minutos por parte de Isma. Tiene gol y desparpajo (a veces demasiado lo que le lleva a precipitaciones y violaciones). Pero ella metió el partido en otra dinámica al anotar cinco de los seis primeros goles porriñeses del segundo tiempo. Ella levantó los ánimos del equipo y a eso se sumó una mejoría defensiva y sobre todo la posibilidad de correr que puso el partido en una situación ideal para las de Isma Martínez (14-18) con menos de quince minutos por delante.
El Aula decidió que también era el momento de atacar con siete para soltarse y el Porriño, lejos de serenarse, regresó a sus problemas del primer tiempo. Sin los goles de Zsembery y con buena parte de las jugadoras tomando malas decisiones (Prelchi fue quien sostivo al equipo en esos instantes) el Aula empezó a recortar distancias siempre de la mano de Lucio en el extremo y Baquedano por el centro. A siete minutos del final igualaron (19-19) y a los últimos cinco minutos entraron con empate a 20 goles. Ambos equipos entraron en un festival de imprecisiones y errores. Prelchi igualó las dos ventajas de las castellanas (logradas con más facilidad de la deseable) hasta el 22-22 con minuto y medio por delante. Baquedano anotó a un minuto del final; Zsembery se precipitó en un lanzamiento y Palomino hizo una parada milagrosa para darle una nueva oportunidad a las suyas con medio minuto por delante. Pero un pase a la nada mató sus esperanzas. Baquedano liquidó la ilusión porriñesa de estar en San Sebastián con el 24-22. Son días tristes en Porriño. n
- Un colegio de Vigo, entre los 100 mejores de España según la revista Forbes
- «La generación Z consume menos alcohol porque encontró una droga nueva: la tecnología»
- Una mujer «Spider-Man» que trae de cabeza en Moaña
- Borja Iglesias responde al seguidor del Deportivo que le pidió la camiseta que el Celta lució en el homenaje a Madonna
- La flota gallega inicia la campaña en Malvinas tras los buenos datos científicos del calamar: «Estamos volviendo a la normalidad»
- Una multinacional china invertirá 400 millones en la cuarta gigafactoría de baterías de España... a 600 kilómetros de Vigo
- La lesión de Miguel Román obliga al Celta a activar alternativas en la medular
- De OBK a Pablo López: los conciertos que llegarán a Vigo y su área de aquí a junio
