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fútbol | Primera División

El Madrid cede el liderato

El equipo de Xabi Alonso rasca un punto en Girona gracias a una pena máxima de Mbappé en otra pobre actuación de los blancos

Kilyan Mbappé lamenta una ocasión desperdiciada. |  Siu Wu

Kilyan Mbappé lamenta una ocasión desperdiciada. | Siu Wu

Joan Domènech

Girona

Un enorme Girona que se debate en los bajos fondos de la tabla confirmó los síntomas de recuperación sumando el tercer partido sin perder. Pudo neutralizar a un pobre Madrid, que dispuso del penalti de marras para salir de Montilivi con un punto que atenúa el ridículo que habría perpetrado de caer en Montilivi. Por el tortuoso camino que traza se ha dejado el liderato, que ostenta el Barça por mucho que Hansi Flick esté preocupado.

Dispuso el Girona de ocasiones para ganar y también tuvo un par el Madrid cuando el partido andaba ya cuesta abajo, con los gerundenses agotados y atemorizados por el tono que andaba cogiendo el duelo con la complacencia de De Burgos Bengoetxea, solícito y pródigo en explicaciones a cada protesta de cualquier jugador madridista, exasperados e impotentes.

Se salvaron con un penalti de Vinicius transformado por Mbappé. Es decir, las individualidades. No tiene más el Madrid. No ha creado Xabi Alonso un equipo en cinco meses aún. Enfrente tenía uno de verdad, ya cuajado con el tiempo y la mano sabia de Míchel Sánchez. El Girona se apoyó sobre el imperturbable Gazzaniga y el imaginativo Ounahi, el goleador.

Witsel fue el otro sostén del equipo. Con su aparente parsimonia, con el perfil desprecoupadao del que ha jugado cientos de partidos importantes y el oficio de los veteranos, era a quien buscaban todos en momentos de presión. Lógico, por otra parte, en el eje del centro del campo, y vigilado muy de lejos por Tchoauméni. Iván Martín era otra opción, aunque la más clara era la salida por Hugo Rincón. Vinicius ni miraba a su marcador. El problema es que sus compañeros tampoco veían el espacio que tenía el lateral para avanzar y provocar el dos contra uno con Tsygankov a Fran García.

Míchel enloquecía. Ese era un magnífico plan para atacar al Madrid. El gol lo corroboró. El tímido Rincón se vio en la guisa de dar un pase fácil a Tsygankov y este prolongó para la llegada de Ounahi.

Toda la artillería de Alonso no evitó que el Girona se adelantara con una gran jugada trenzada que denunció la pasividad de la defensa blanca. Ese gol evitó la victoria de un Real Madrid que cede el liderato al Barça. A un punto de los madrileños se sitúa el Villarreal y con uno menos, el Atlético.

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