Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | Segunda RFEF

El corazón verde de Javi Fernández

Gustavo Falque decidió encomendarle el destino del Coruxo a un antiguo canterano y técnico del juvenil, Javi Fernández, a falta de ocho jornadas. Un solo punto en Guijuelo bastará para que el vigués cumpla con el delicado cometido.

Javi Fernández, entrenador del Coruxo, en el partido contra el Rayo Cantabria

Javi Fernández, entrenador del Coruxo, en el partido contra el Rayo Cantabria / Marta G. Brea

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Armando Álvarez

Armando Álvarez

Vigo

«Evidentemente no quiero ser el entrenador que descienda al Coruxo», se conjura Javi Fernández Pereira. No desea ese estigma en su todavía tierno currículo como entrenador ni esa tristeza en un corazón que sangra en verde. Aún no había cumplido los 23 años el vigués aquel 19 de junio de 2010 en que el equipo festejó en La Roda el ascenso a Segunda B. El primero de su historia y el único que ha necesitado. El Coruxo se ha mantenido desde ese día en la categoría y en Segunda RFEF, su equivalente igual que Primera RFEF desde la reestructuración de 2021. Javi Fernández, canterano de O Vao, que militó en sus filas hasta los 19 años y regresaría después ya como técnico para ascender al filial a División de Honor, aceptó a comienzos de marzo la complicada tarea de proteger ese legado. Un empate le basta en Guijuelo este domingo (12:00) para asegurarlo. «Nos falta poquito. Yo confío», establece.

El Coruxo afronta la última jornada en duodécima posición, con 42 puntos. Ya ha evitado el descenso directo, que el Compostela fija ahora mismo con 38. Aún le amenaza el play-out, que le obligaría a jugarse la salvación con el decimotercero de otro grupo. Es la condena hoy todavía provisional del Escobedo (40). Este equipo de una localidad menor ubicada en Camargo recibe al Llanera (38), que aspira precisamente a ese purgatorio si gana y el Compos falla ante el Valladolid Promesas. El Coruxo visita al Guijuelo, ya descendido (30). A los vigueses les favorece el average con el Escobedo, también si incluye un triple empate con el Marino (42).

Cielo e infierno

El Coruxo, en realidad, también estaba fuera de del play out, aunque a un solo punto, tras la 26ª jornada, cuando Gustavo Falque decidió destituir a David de Dios, que dirigía el equipo desde 2023. A De Dios lo habían sentenciado cinco jornadas consecutivas sin ganar –tres derrotas, dos empates–. En una categoría con cinco plazas de ascenso y seis de descenso, en ambos casos fijos o posibles, cielo e infierno lindan.

Falque pensó en Javi como recambio. Para mayor precisión, anticipó esa oferta porque en cualquier caso ya había pensado en él para la siguiente campaña. El presidente verde había detectado su madurez al frente del Atios, al que tenía líder de Preferente en el momento de la llamada. Javi aceptó sin dudar. «Era un cambio, desde luego. Aunque con el Atios fuese una categoría más baja, todo era diferente: la situación clasificatoria, la dinámica, el estado emocional... Para mí era un reto. El Coruxo es realmente mi casa». No le asustó que depositasen en sus manos esos 15 años de continuidad en Segunda RFEF. «De ningún lado viene más presión que la de uno mismo. Se creyó en mí».

Partido de fútbol entre el Coruxo y el Rayo Cantabria disputado en el campo de O Vao.

Jugada durante el partido entre el Coruxo y el Rayo Cantabria disputado en el campo de O Vao / Marta G. Brea

Al llegar al vestuario de O Vao diagnosticó enseguida una situación mejor de lo se había esperado. La crisis no había descompuesto la química de la plantilla. «Siempre piensas que el grupo puede estar roto y era al contrario; es muy bueno y estaba muy unido, con ganas de salir adelante. Con mucho trabajo de jugadores y cuerpo técnico nos rehicimos».

En siete jornadas bajo su batuta, el Coruxo ha firmado tres victorias (2-0 al Compostela, 3-1 al Fabril, 1-0 al Rayo Cantabria), tres empates (2-2 en Langreo, 1-1 ante el Luanco y 0-0 en Camargo) y solo una derrota, ante el poderoso Pontevedra (1-0), hoy ya ascendido. «Con una pretemporada consigues que tus ideas calen más, inculcar tu identidad de juego. En estas circunstancias todo fue a correr, priorizando resultados por encima de cualquier otra cosa», comenta sobre la fórmula que ha aplicado.

«El equipo está tranquilo»

Queda ese último paso. «El equipo está tranquilo. Tenía miedo de que hubiese euforia por la victoria sobre el Rayo, que algún jugador se fuera ‘de vacaciones’. Pero la semana ha sido muy buena. Sabemos que aún puede pasar cualquier cosa», acepta. En ningún caso ha diseñado un planteamiento destinado exclusivamente a proteger el punto de inicio. «Cuando se piensa en empatar, se suele perder. Ya vivimos esta situación en Escobedo, donde por encima de todo no queríamos perder. Fuimos a por el partido y al final empatamos. Nuestra mentalidad debe ser la misma. Intentaremos ganar».

El Guijuelo encadena cuatro derrotas –siete en los últimos ocho envites–. Pero Javi recuerda que la Gimnástica, también ya descendida, le ganó el pasado domingo 5-1 al Pontevedra, cierto que de resaca. «Tienen buena gente y se querrán despedir de la mejor forma posible; dejar al menos un buen sabor de boca a sus aficionados. Nos pondrán las cosas difíciles», anticipa. Sueña con superarlas y con ese pitido final que prolongue la felicidad inaugurada en La Roda por una 16ª temporada.

TEMAS

Tracking Pixel Contents