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Natación

El agua de la vida

La vida surgió en el agua. De agua se componen los seres humanos, que nacen empapados. Y al agua retornan cada vez más adultos como los que componen el Club Natación Máster de Vigo. Cuatro de sus integrantes, más de 280 años entre ellos, acaban de batir el récord gallego de su categoría.

Diego Viruel, Paula Maroto, Severino Seguín y Ana González-Alegre.

Diego Viruel, Paula Maroto, Severino Seguín y Ana González-Alegre.

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Vigo

Son las contradicciones del tiempo, tan inexorable como elástico. A Paula Maroto, Ana González-Alegre, Severino Seguín y Diego Virual les importa el crono. El calendario les resulta indiferente. Entre los cuatro superan los 280 años. «Toda una vida», exclama Ana. Cuatro vidas, en verdad, alineadas. En la Piscina Álvaro Pino, de Ponteareas, han batido el récord gallego de estilos mixtos. Claro que cuenta más la felicidad que la marca. Ana proclama: «Queremos recalcar la importancia del ejercicio físico por encima de los 70 años. Hay que seguir manteniéndose activos».

Es ella la más veterana. Se inició en el Náutico, de la mano de Ignacio Vizcaíno y Gerardo Steudel, pioneros de la natación máster en Galicia. Esta modalidad se abre a mayores de 25 años y se compartimenta en lustros. Junto a otros como Cristina Steimbrugen y Juan López acudieron al Campeonato de España de 1994, que se celebró en Andorra. «Éramos 300 entonces. En el último Campeonato de España de verano que participé, el pasado julio en Castellón, alcanzamos los 1.500», cifra la viguesa.

Ana jamás ha abandonado ya su pasión por el agua. Ha combinado deporte y turismo, acudiendo a Europeos y Mundiales en Repúlica Checa, Eslovenia, Italia... Hoy milita en el Club Natación Traviesas Máster, como sus tres compañeros de equipo.

Para Diego Viruel, la transición a la piscina ha resultado natural. Él era más adicto a las pruebas en aguas abiertas y fue por mejorar para esas travesías veraniegas que se incorporó. El medio se ha convertido en un fin en sí mismo. Severino Seguín, en cambio, ha transitado desde el tartán de su atletismo. La espalda ya no le permitía rendir en velocidad. Destacan de él su gran técnica. La irá mejorando Paula Maroto, de reciente incorporación y máximo entusiasmo, aunque debe cuadrar los entrenamientos con el canto coral que también practica.

Los cuatro, además de participar en pruebas individuales, decidieron unirse para participar en esa categoría +280. Sus edades les permitían superar la frontera acumulada. Paula (espalda), Ana (mariposa) y Diego (crol) han cumplido 72 años. Les sobra algo de edad para cedérsela a Severino (braza), de 69. En Ponteareas fijaron la plusmarca autonómica en 3.43.

El Galego, conquistado por los anfitriones ponteareanos a nivel de clubes, reunió en total a casi 500 nadadores de entre 25 y 85 años, de 29 equipos. La actividad cunde. En el Traviesas, destaca Ana, «es un orgullo tener integrantes de todas las categorías». Hay venezolanos, irlandeses o argentinos además de nativos; deportistas convencionales y con discapacidad; de espíritu competitivo y lúdico. Pero todos, en suma, congregados tres veces a la semana en el Mais que Auga como «una familia puramente máster», cataloga. «Esta es una buena forma de mantener la salud, convivir con otros nadadores y entablar amistades». Es, regresando al inicio, «una forma de vida».

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