Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | Segunda RFEF

Victoria balsámica para el Coruxo

El equipo de David de Dios se lleva el triunfo ante un rival directo | El partido fue igualado mientras aguantó físicamente el Escobedo, pero el primer gol hundió a los cántabros

Brais Penela celebra el primer gol del Coruxo.

Brais Penela celebra el primer gol del Coruxo. / José Lores

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

R.Rodríguez

Vigo

3 CORUXO: Alberto; Terranova, Andriu, Pereiro, Álvaro (Brais Penela, minuto 46); Guido; Álex Pérez (Fer, minuto 60), Ínsua (Willy Ibáñez, minuto 46), Borja Domínguez, Nacho_Fariña (Hugo_Rodri, minuto 82) y Diabaté (Álex_Rey7, minuto 60).

0 ESCOBEDO: Laro_Domínguez; Fermín Sánchez, Javier Morales, José Rincón (Izan Ortiz, minuto 71), Mateo Gandarillas (Edu Fontán, minuto 46); Raúl_Tresgallo; Gonzalo Peña (Jay_Romero, minuto 58), Diego_Espinosa, Mario Bastante (Adrián Cagigal, minuto (71), Aarón_Fernández (Juan Casar, minuto 89) y Nacho Martínez.

GOLES: 1-0, minuto 72: Brais Penela. 2-0, minuto 79: Andriu. 3-0, minuto 93: Álex Rey.

Victoria importante la lograda ayer tarde por el Coruxo ante un rival directo. El Escobedo llegaba al campo de O Vao con la vitola de se un equipo incómodo cuando juega lejos de su campo, y lo cierto es que lo justificaron durante setenta minutos. Fue el tiempo que les duró la gasolina y la moral. Y es que fue encajar el primer gol y venirse abajo de tal forma que el tres a cero podría incluso considerarse un resultado corto.

No cabe duda que la victoria, y el marcador fue lo mejor de la tarde. La victoria porque son tres puntos que permiten abrir una brecha importante sobre la zona de descenso, aunque no sobre la plaza de play out que sigue ahí. Y la ventaja porque en una competición tan igualada como es esta, el golaverage al final de temporada puede valer su peso en oro y, de momento, el Coruxo cuenta con tres goles de ventaja, que es una diferencia importante.

El desarrollo del partido no refleja el tres a cero del final. El Escobedo fue un equipo ambicioso, peleón y que, desde el primer momento quiso tener la posesión del balón. El equipo presionaba muy arriba, con lo que al Coruxo le costaba mucho sacar el balón desde su propia área. Los pases al rival y las pérdidas fueron constantes durante los primeros cuarenta y cinco minutos de juego.

Fer conduce el balón presionado por un jugador del Escobedo, ayer en O Vao. |  José Lores

Fer conduce el balón presionado por un jugador del Escobedo, ayer en O Vao. / José Lores

La mejor parte para el Coruxo era que el equipo se mostraba fuerte en la faceta defensiva. Y es que el Escobedo conseguía recuperar y llegaba a la frontal del área, pero a partir de ahí era el equipo vigués el que conseguía sacarse de encima la presión.

Fermín Sánchez dispuso de la primera ocasión para el conjunto cántabro, pero su disparo salió alto. Al equipo entrenado por David de Dios le costaba tener el balón, y más de una vez se ha comentado el hecho de que cuando no lo tienen, el equipo sufre mucho.

Tal y como se estaba desarrollando el encuentro, el Coruxo decidió ser práctico. El Escobedo estaba haciendo un gran esfuerzo físico. No solo presionaba arriba en la salida del balón del Coruxo, sino que se replegaba cuando los vigueses llegaban al área, y eso era mucho campo para correr.

Tras el paso por los vestuarios, de Dios introdujo dos cambios con el objetivo de recuperar el sitio en el centro del campo, pero la idea no funcionó. El Escobedo seguía firme, tenía el esférico y llegaba a la frontal, pero una vez ahí era el Coruxo quien se mostraba más intenso.

Pero el paso de los minutos le fue pasando factura al Escobedo. La presión ya no era tan alta, y las ayudas llegaban tarde, con lo que se iniciaba otro partido totalmente diferente. A menos de veinte minutos para la conclusión del partido, Brais Penela recibe el balón desde la derecha en la frontal del área. Lo baja con el pecho y se saca de encima a dos jugadores cántabros que no ajustan las ayudas, y los vigueses abren el marcador.

El Escobedo demostró una seria fragilidad mental. El gol le hizo mucho daño y el equipo se vino completamente abajo, pasando el Coruxo a dominar completamente el partido. Era el momento de los vigueses para sentenciar el encuentro, y lo hizo Andriu siete minutos más tarde. El central del Coruxo saltó más que el portero del Escobedo, marcando el tanto que sentenciaba el partido.

Con el cuadro cántabro totalmente entregado, Álex Rey hizo el tercero al recibir solo dentro del área batiendo sin problemas a Laro Gómez.

Tracking Pixel Contents