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Fútbol | Segunda RFEF

Importante victoria para el Coruxo

El gol de Diabaté en la primera parte permite a los vigueses acercarse a los puestos de permanencia | Acaban con la racha de cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria

Los jugadores del Coruxo celebran la victoria en el vestuario de Abegondo. |  Coruxo FC

Los jugadores del Coruxo celebran la victoria en el vestuario de Abegondo. | Coruxo FC

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Área 11

A Coruña

0 DEPORTIVO FABRIL: Ríos; Mario Hermo, Damián Canedo, Marotías, Iker Vidal; Kike Fernández (Montapón, minuto 70), Jaime Garrido (Álvaro Fraga, minuto 57), Hugo Villaverde (Dylan Iglesias, minuto 57); Fabi (Manu Ferreiro, minuto 70), Luisao Macias y Nsongo Bil (Darío Germil, minuto 57).

1 CORUXO: Alberto; Johan Terranova, Naveira, Pereiro, Borja, Guido Fernández; Nacho Fariña (Andriu, minuto 84), Hugo Rodri, Yago Insúa (Brais Penela, minuto 71) (Álex Rey, minuto 93); Álex Pérez y Binke Diabaté (Youssef, minuto 84).

GOL: 0-1, minuto 26: Binke Diabaté

Victoria balsámica del Coruxo en una plaza muy difícil como la Ciudad Deportiva de Abegondo. Los de David De Dios volvieron a ver puerta cuatro partidos después y el solitario gol de Binke Diabaté valió tres puntos.

El Coruxo inició el partido con la intención de llevar la iniciativa. La primera llegada peligrosa del partido fue para los vigueses, a la salida de un córner Binke remató mal y el balón le llegó al segundo palo a Álex Pérez que tampoco supo remachar ante Ríos. Los primeros minutos eran de posesión del Coruxo que estaba muy bien plantado en el terreno de juego. De momento, no se notaban las dos importantes bajas que tenían los de David De Dios en el centro del campo, las de Willy y Domínguez, ausentes por sanción, y los ayer visitantes combinaban bien en la parcela central. Sin embargo, los centrocampistas no lograban enlazar ni con Binke ni con Álex Pérez por lo que el dominio era estéril porque el dominio no se traducía en ocasiones de gol.

A pesar de crear poco peligro, las únicas llegadas eran del Coruxo porque, mediada la primera parte, Binke tuvo una aproximación peligrosa que no supo concretar y poco después Álex Pérez botó un córner que acabó sin consecuencias. El Coruxo también estaba ejerciendo una muy buena presión y no permitía que un Fabril en un gran momento de forma llegara con peligro a las inmediaciones de Alberto. De hecho, hasta el minuto 17 no llegó el primer disparo a puerta de los locales, uno muy blandito de Luisao Macias que blocó sin problemas el guardameta verdiblanco. La réplica del Coruxo fue una grandísima ocasión, Johan Terranova penetró por su banda y su centro no lo remató Binke por centímetros.

Los jugadores del Coruxo celebran su gol ante la desesperación de un futbolista del Fabril. |  La Opinión

Los jugadores del Coruxo celebran su gol ante la desesperación de un futbolista del Fabril. | La Opinión

El Coruxo inició el partido con la intención de llevar la iniciativa. La primera llegada peligrosa del partido fue para los vigueses, a la salida de un córner Binke remató mal y el balón le llegó al segundo palo a Álex Pérez que tampoco supo remachar ante Ríos. Los primeros minutos eran de posesión del Coruxo que estaba muy bien plantado en el terreno de juego. De momento, no se notaban las dos importantes bajas que tenían los de David De Dios en el centro del campo, las de Willy y Domínguez, ausentes por sanción, y los ayer visitantes combinaban bien en la parcela central. Sin embargo, los centrocampistas no lograban enlazar ni con Binke ni con Álex Pérez por lo que el dominio era estéril porque el dominio no se traducía en ocasiones de gol.

A pesar de crear poco peligro, las únicas llegadas eran del Coruxo porque, mediada la primera parte, Binke tuvo una aproximación peligrosa que no supo concretar y poco después Álex Pérez botó un córner que acabó sin consecuencias. El Coruxo también estaba ejerciendo una muy buena presión y no permitía que un Fabril en un gran momento de forma llegara con peligro a las inmediaciones de Alberto. De hecho, hasta el minuto 17 no llegó el primer disparo a puerta de los locales, uno muy blandito de Luisao Macias que blocó sin problemas el guardameta verdiblanco. La réplica del Coruxo fue una grandísima ocasión, Johan Terranova penetró por su banda y su centro no lo remató Binke por centímetros.

Pero tanto lo buscó el nueve del Coruxo que al final tuvo su premio en el minuto 26. En una imprecisión de la zaga blanquiazul, el Coruxo robó el balón y lo recibió Binke Diabaté que batió por bajo a Ríos. Gran tanto porque el nueve del Coruxo definió muy bien ante Ríos con el exterior del pie. Este gol premiaba la superioridad del Coruxo en los primeros 25 minutos de la primera mitad pero convenía no confiarse porque en los últimos minutos el Fabril había equilibrado el duelo.

Tras el gol, el Coruxo no aprovechó los cinco minutos que estuvo groggy el Fabril y botó dos saques de esquina en los que no pudo crear peligro. Por fin reaccionaron los locales que fabricaron una jugada peligrosa que Nsongo Bil no pudo culminar porque la zaga del Coruxo despejó el balón en el último momento. Pero el Coruxo estaba muy bien y llegaba con peligro y la mejor prueba es que antes del minuto 40 ya había botado hasta nueve saques de esquina.

En el 42 Binke tuvo el 0-2 pero no supo definir tras una gran centro de Yago Insúa. Cuando el colegiado cántabro Aranda Bujedo decretó el final del primer tiempo lo agradecieron más los locales porque el Coruxo jugó una gran primera mitad y tuvo ocasiones para haberse ido a vestuarios con una ventaja mayor. Álex Pérez fue una pesadilla para la zaga local y un hiperactivo Binke pudo marcar algún gol más.

En el inicio de la segunda parte, el Coruxo tuvo controlada la situación porque el Fabril, con un juego muy lento y previsible, facilitaba la labor defensiva de los de David De Dios, que estaban muy concentrados y no dejaban pensar a los hombres de creación locales. Buscaban una contra ganadora los vigueses pero la consigna principal era no encajar.

Manuel Pablo movió el banquillo con el objetivo de agitar el partido porque el Coruxo tenía la situación bajo control pero con un marcador muy abierto y podía perder la ventaja en cualquier acción. Y para muestra un botón, porque Mario Hermo estuvo a punto de empatar con un testarazo que no encontró portería por muy poco. El Coruxo buscaba tener el balón y tocarlo para dormir el partido porque ahora se veía a un Fabril con más energía y más empuje.

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