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Baloncesto - Liga Femenina

Una bofetada para despertar

El Celta Zorka Femxa, superado de principio a fin, cae en la Copa Galicia ante el Ensino

Laia Moya intenta anotar a aro pasado. |  // FDV

Laia Moya intenta anotar a aro pasado. | // FDV

Armando Álvarez

Armando Álvarez

VIGO

No ha concluido esta travesía del desierto. El Celta Femxa Zorka tendrá que esperar al menos un año más para engordar su palmarés de la Copa Galicia. Reina sobradamente en este torneo con sus doce títulos pero no lo conquista desde 2011. Y aunque ahora ya puede mirar a Ferrol y Ensino desde la misma altura de Liga 1, ayer no compitió bien. La escuadra viguesa, que ante el Gran Canaria había actuado sin sus bases, Tadic y Lucía, sufrió ayer flaqueza de pívots, sin Sila y con Blessing por aterrizar. No es suficiente para consolar el primer gran fiasco de la pretemporada.

Arrancó la semifinal con retraso, por la duración del partido anterior, y con más retraso se presentó el Celta Femxa Zorka. Se detuvo a poco del inicio por un problema técnico y aún se congelaron más las celestes en un cuarto inicial desastroso. Apenas les acompañó un decente porcentaje en el triple para limitar daños (27-17).

Mereció incluso mayor ventaja el Ensino. O quizá mayor castigo el Celta. Solo Haidara aplicó a sus acciones energía, no siempre con eficacia. A Cristina Cantero debía hervirle la sangre con cada desatención en las ayudas y cada agujero en la pintura. La descoordinación defensiva se contagió al ataque, deslabazado. Algunos tiros se salieron, ciertamente, pero también se alimentaron las contras lucenses con pérdidas absurdas y se regalaron tiros libres adicionales.

El Enseino se estableció así, con una cómoda renta que Howard estiró hasta los 14 (36-22) y que se estabilizó entorno a esa distancia. El Ensino aplicaba sus sistemas colectivos. Sabía cuándo correr y cuando parar. En el Celta, ninguna voluntad individual encajaba en el puzle, en un “yo contra todas” que moría en el colapso de la zona. Al descanso, 45-31.

En realidad la semifinal ya había concluido. El partido cayó en el encefalograma plano y experimentó escasas variaciones en dinámica, aunque Cristina Cantero probase con una zona.Sin conatos de rebelión que aplacar más que contra el trío arbitral, el Ensino vivió tranquilo. Y es posible que a la entrenadora celeste, aunque desagradándole el resultado y el rendimiento, le convenga este golpe de realidad a sus jugadoras a una semana del inicio liguero. Ni la victoria anterior sobre el Ensino ni el estrecho pulso con el Perfumerías deben confundir el discurso inicial; otra vez sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas, anhelando que estas últimas sean al final del camino, como hace cinco meses en Navia, de alegría.

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