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Baloncesto - Liga Femenina 1

De obra y de palabra

Cristina Cantero pide a Clementine Samson, su “enlace” en pista, que “dé un paso adelante en comunicación” pese a su timidez y la jugada gala acepta el reto

Clementine Samson, tras el entrenamiento de ayer.

Clementine Samson, tras el entrenamiento de ayer. / Alba Villar

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Vigo

–¡Clem, no te escucho! ¡Clem, tienes que explicar las cosas!

Las instrucciones de Cristina Cantero resuenan en Navia durante los entrenamientos de pretemporada. La entrenadora del Celta Femxa Zorka le demanda a la francesa su mismo poderío sonoro. La plantilla celeste ha experimentado una profunda renovación. Solo tres séniors permanecen. Clementine Samson afronta así su segunda campaña convertida en veterana. En realidad, ya ejerció como extensión de Cantero sobre la cancha en el anterior ejercicio, pero desde su juego. Ahora se le exige también un liderazgo verbal. “Tiene que dar un paso adelante respecto a su comunicación. A veces le cuesta. Es una persona tímida. Nos lo hemos puesto como reto”, revela Cantero.

Nada se le reprocha en todo caso a Samson, que decidió afrontar su primera aventura fuera de Francia el pasado estío, al borde de los 32 años. Capaz de rendir como base, escolta y alero, llegó como complemento y se multiplicó en las tareas. Elegante y serena, actuó como boya a la que aferrarse en las agonías de la Liga Endesa. “Clem es obviamente una jugadora con un papel muy importante. Ya lo tuvo el año pasado”, evalúa Cantero. “Nos construye como equipo. No solo son los puntos que tiene. Suma en muchas más facetas. Es capaz de defender bien y de ser muy intensa con su par, es capaz de anotar con facilidad, es capaz de encontrar a sus compañeras...”.

Samson, durante un partido de la pasada temporada.

Samson, durante un partido de la pasada temporada. / MARTA G. BREA

Sus promedios básicos, aunque excelentes y superiores a los que se le preveían en el diseño inicial, apenas insinúan esa jerarquía: 31 minutos, 10 puntos (86’7% en T1, 40% en T2, 31’8% en T3), 4 rebotes (3’2 defensivos; 0,8 ofensivos), 2’6 asistencias, 0’8 robos y 9’5 de valoración. No solo importa cuánto, sino cuándo y cómo. Samson defendió muchas veces a la alero estrella rival. Taponó huecos en las ayudas. Exhibió el temple de su muñeca cuando otras temblaban. Razones de peso para que el director deportivo, Carlos Colinas, apostase por su continuidad. La canterana y capitana Sara Vidal aporta identidad y sujeta el vestuario. A la maliense Maimouna Haidara, Haidi, la habían contratado por dos años, teniendo 19, para pulirla pacientemente como a Musa en su día. Solo a Samson, entre las adultas de caché asequible, la etiquetaron como esencial.

Cantero espera incluso una mejor versión de la gala esta campaña gracias a “ese punto de continuidad” y “de ella más que de Haidi, que tiene un protagonismo diferente a la hora de anotar y de generarse sus propias canastas. Clem es el enlace de lo que fue el año pasado con todas las jugadoras nuevas. En ese aspecto, es una pieza muy importante y así se lo he hecho saber”.

El nombramiento como cocapitana incide en la relevancia de Samson, que Cantero quiere extender también al campo pedagógico. “Como soy la que tiene más experiencia, debo enseñar a las otras, a las jóvenes, y explicarles las cosas. Conozco más a Cris, sé lo que quiere y ella me conoce también. Quiero ayudarla”, acepta la francesa, afable y cálida, de fluido castellano, pero ciertamente introvertida. “Es verdad que soy así. Soy más de enseñar con el ejemplo, en la pista, jugando e intentando ganar. No hablo mucho y es algo que tengo que mejorar. Cris me ayuda en este sentido”.

Samson, ayer en Navia.

Samson, ayer en Navia. / Alba Villar

Se necesitan mutuamente. Cantero edifica sus proyectos desde la defensa y el rigor colectivo. Concede libertad si antes se cumplen sus preceptos. Obligada a conjuntar casi cada temporada muchos fichajes, la capacidad cimentadora de Samson resulta un alivio. “Es complicado tener todas estas nuevas jugadoras. Hay que conocerlas. Echo de menos un poco a las chicas del año pasado, pero eso pasa cada verano. Estamos acostumbradas”, reflexiona la exterior, que acepta a la vez que la plantilla actual apunta cualidades interesantes: “Ahora es difícil decirlo porque no hemos jugado mucho. Hemos entrenado más los básicos defensivos y de ataque. Tenemos un equipo que entiende mejor el juego, pienso; lo que queremos hacer, los sistemas y todo. El año pasado era nuestro problema. No jugábamos en equipo como se juega en España, que es de manera muy inteligente. Este año hay jugadoras con más IQ. En eso vamos a ser mejores”.

El objetivo volverá a ser la permanencia y deseablemente más holgada. “Ganar más partidos, estar más tranquilos”, concreta Samson. “No hemos hablado de eso, pero seguro que es el mínimo”. Pero no se arrepiente ni le duele lo sufrido: “El año pasado fue una muy buena experiencia, aunque resultase complicado al principio. Me ha encantado estar en España, en Vigo. Por eso me quedé. Las chicas y el staff eran buenas personas. Para mí es lo más importante. Y el ambiente con los aficionados es increíble”. Recuerda aquellos minutos eternos, desde el final del partido contra el Bembibre hasta que se conoció la derrota del Gran Canaria en Girona que desató la fiesta en Navia: “No queríamos estar en esa posición pero al final es algo que no vamos a olvidar nunca. La gente lo merecía. No cambiaría la historia por nada”.

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