El drama de Italia y el reto de Croacia

Spalletti da por recuperado al grupo tras la derrota ante “la Roja” y Dalic confía en la capacidad de los suyos para jugar al límite

Donnarumma y Di Lorenzo, en el escenario del choque. |  // EFE

Donnarumma y Di Lorenzo, en el escenario del choque. | // EFE

joan domenech

Si no fuera porque lo ideal sería estar clasificadas, se diría que están en la situación que más les gusta: Italia envuelta en el dramatismo y Croacia preparándose para un desafío. No caben las dos en los octavos. En Leipzig se empieza a cavar una tumba.

Italia acostumbra a solazarse en los momentos críticos. En la agonía parece expresar su mejor versión competitiva. La transformación que pretender realizar Luciano Spalletti requiere su tiempo. Dejó claro el técnico cuál es su modelo: “Todos queremos copiar a España”.

Ahora, en la víspera del duelo crucial ante Croacia, el técnico da por recuperado al equipo. “El nuestro es un grupo en el que se puede confiar: he visto sus caras en el entrenamiento, hemos hablado, me ha gustado su comportamiento”, relató Spalletti. “Espero que el partido con España nos haya enseñado muchas cosas, a pesar de haberlo hecho mal y del dolor que sentimos”, confesó.

Croacia nunca aparece en los pronósticos, desestimada por la falta de palmarés y la carencia de una cualidad determinante, única. Despreciada de la terna de favoritos, se siente emplazada a batirse con todo el mundo en contra. El reto de contravenir las previsiones es el motor que la ha conducido hasta la final y la semifinal de los dos últimos Mundiales.

Lectura simple

Zlatko Dalic ni levanta la ceja ante el compromiso. “Hemos conseguido el resultado en otras ocasiones”, dijo, efectuando una lectura muy simple de la situación: “Es un partido decisivo, no habrá prórroga y se trata de ganar los tres puntos. Otro resultado nos envía a casa y no queremos volver a casa”.

A Italia le basta el empate para meterse como segunda, ya que siempre dejaría a Croacia por detrás. Será tercera perdiendo y tendría mínimas opciones si Albania empata o pierde con España. Las cuentas de los balcánicos son más sencillas: la victoria o la eliminación. Si empatara, sus dos raquíticos puntos carecerían de ninguna fuerza para pasar.

“No me gusta usar la palabra miedo cuando hablamos de fútbol. Puedes sentir miedo en otras situaciones fuera del fútbol”, terció el central Alessandro Bastoni sobre la hipotética eliminación. Spalletti se ha esforzado en reforzar el ánimo de grupo. “Hay partidos que hacen que tu historia sea pequeña o grande y es a partir de estos desafíos que obtienes resultados importantes para tus historias”, enfatizó el técnico en los sótanos del estadio de Leipzig.

Cambios porque sí

Spalletti efectuará cambios, obligado por la mala imagen de varios jugadores. “No haberlos hecho entre el primer y el segundo partido fue un error mío”, asumió. Federico Dimarco pasará una prueba por la mañana. Matteo Darmian le relevaría a él o a Di Lorenzo, que las pasó canutas con Nico Williams. “Es como un hijo para mí”, aseguró del lateral. Jorginho también corre peligro. “No estuvo a su nivel, pero en parte es culpa mía”.

A Dalic se le preguntó por el declive de Croacia respecto a Catar, donde terminó tercera. No fue tan cariñoso con sus hombres: “Hemos concedido más goles que entonces [cinco en Alemania, solo uno en aquella liguilla) y los jugadores son dos años mayores”.

Croacia, de momento ,tiene más multas que puntos. Dos sanciones por el mal comportamiento de sus aficionados y el punto del empate con Albania (2-2). La UEFA le impuso 28.000 euros (bengalas y lanzamiento de objetos) que se añadieron a los 88.000 por el lanzamiento de vasos de plástico y pirotecnica del primer día.