Atletismo

En honor a los padres

Homenaje a Posada y De Castro en el centenario del atletismo céltico

Alfonso Posada, cronista del Faro durante más de 70 años, en 2019 en su domicilio. |  // MARTA G. BREA

Alfonso Posada, cronista del Faro durante más de 70 años, en 2019 en su domicilio. | // MARTA G. BREA

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Concluye el centenario del Real Club Celta, en su naturaleza futbolística, y se inicia el del atletismo; también celeste, en diferentes formulaciones institucionales y sobreviviendo a las interrupciones. Existe hoy, independiente y doblado, gracias a sus dos principales próceres: Manuel de Castro, inevitable fundador, y Alfonso Posada, que protegió el legado. A la memoria de ambos se dedicará un sencillo acto mañana viernes, en las pistas de Balaídos.

De Castro, enérgico y polifacético, impulsor de tanto, consideró imprescindible que el Celta recién nacido diversificase su actividad. El vigués había regresado de los Juegos de París entusiasmado con el track and field. “Nación sin atletismo no puede denominarse deportiva”, proclamó en agosto de 1924. A su hermano Fernando, recordman gallego de peso y disco en 1921, le encargó la puesta en marcha de la sección. En septiembre, en los Campeonatos Gallegos celebrados en Coia, ya participaron atletas célticos.

No ha sido sencilla la relación entre esas dos almas celestes. Muchas veces desatendió el club a su sección menor, incluso paralizada, hasta la separación definiva, en 2004. Décadas antes ya se habían suprimido las pistas de ceniza del estadio y se había construido la de tartán, al otro lado de la calle. De la ruptura surgieron el Real Club Celta de Atletismo y Atletismo Femenino Celta.

La figura clave, de 1950 a prácticamente su fallecimiento en 2022, fue Alfonso Posada; delegado y presidente según exigiese el registro societario, pero sobre todo organizador y mentor de atletas.

A Posada se le dedica un trofeo que este viernes alcanza su decimosexta edición. Será entre 18:00 y 20:45, con solo marchamo autonómico porque las exhaustas arcas célticas no permiten más dispendio. Pero la austeridad no afectará a la emoción. Una bisnieta de Manuel de Castro y la viuda de Posada, María Isabel González, ella misma histórica jueza, recibirán un ramo de flores y un obsequio. “Será un pequeño acto simbólico para dar las gracias por el origen de nuestra actividad”, explica Alexandre Gutiérrez. Para septiembre se planea un evento de mayor envergadura y el Trofeo Solidario, en diciembre, clausurará los actos.