Lo seguro y lo imprevisto

Daniel Bargiela compitió en la Mini Bay en vez de la media por culpa de una gripe que lastró su preparación - “Ha sido inesperado”, confiesa Ana Soutullo de su triunfo

Distintas imágenes de
los atletas peleando contra
el calor.   | // FOTOS: JOSÉ LORES

Distintas imágenes de los atletas peleando contra el calor. | // FOTOS: JOSÉ LORES / Armando ÁLvarez

Armando Álvarez

Armando Álvarez

Daniel Bargiela al fin ha conseguido cruzar la meta de Baiona como primero. Cierto que él hubiera anhelado que fuese la media maratón y no la Mini Bay, a la que tuvo que acogerse por un reciente percance de salud. “El plato grande es la Vig-Bay, sin duda”, admite. El ponteareno quedó tercero en 2008, segundo en 2014 y tercero en 2017. Y seguramente hubiera ganado aquella edición que se llevó Elías Domínguez con un tiempo de 1:07 porque él estuvo en 1:06 en Azkoitia. Ya volverá a intentarlo, asegura, y será ya con medio siglo de existencia a cuestas.

Lo seguro y lo imprevisto

Lo seguro y lo imprevisto / Armando ÁLvarez

Bargiela dominó con mano de hierro los 10 kilómetros desde la salida en Praia América. “Yo salí a marcar mi ritmo”, describe. “Este año, la verdad, mi prioridad era la media, pero en febrero se me complicó con una gripe que tardé muchísimo en curar y tuve que venir aquí. Creo que fue un acierto porque hace calor y mermará la marca de bastantes corredores. Sube el pulso, con lo cual el ritmo baja. Pero el ambiente está genial. Al estar de sol, hay más público por las cunetas y eso ya lo compensa”.

Lo seguro y lo imprevisto

Lo seguro y lo imprevisto / Armando ÁLvarez

Otra forma de correr

Lo seguro y lo imprevisto

Lo seguro y lo imprevisto / Armando ÁLvarez

La experiencia le ha ayudado a compensar esa falta de fuelle que arrastraba y también le ha permitido ir adaptando su estilo a las condiciones que su cuerpo le ofrece en cada etapa. Bargiela conoce perfectamente qué necesita y que se puede exigir. “Salí a buscar ritmo.”, comenta. “Ahora, con 49 años no tengo llegada. Tengo que marcar un ritmo de crucero según me dé, no había gente de mi nivel y entonces pude gestionar el ritmo. Eso me lo facilitó. Pero en los últimos kilómetros se nota el calor. Se pegan las piernas muchísimo”, reconoce.

Lo seguro y lo imprevisto

Lo seguro y lo imprevisto / Armando ÁLvarez

El atleta del Bikila, no obstante, asegura que la victoria no era la prioridad ni la razón de anotarse en la Mini Bay. “A estas pruebas, al final, vienes por el conjunto de lo que es la prueba en sí: organización de diez por no decir once, recorrido espectacular y en pocas carreras en Galicia hay un público como aquí”, elogia el ponteareano.

Si el triunfo de Bargiela era sencillo de pronosticar, a poco que el cronómetro respondiese a su calidad, el de Ana Soutullo en la categoría femenina de la Mini Bay, y obviamente también en el segmento de edad de mayores de 45, fue sorprendente para ella misma. La de Pereiro de Aguiar no manejaba demasiadas referencias. “Con tanta gente anotada no sabía qué rivales iba a tener. Estoy contentísima. Ha sido totalmente inesperado para mí”, confiesa.

Condiciones duras

Podrá decirse que a la corredora del Club Ourense Atletismo le habrá ayudado la elevada temperatura, más frecuente en sus lares. Advierte, sin embargo, que también ella sufrió. “Las condiciones han sido un poco duras por el calor. No contábamos con que hiciera tan buen tiempo y después de un invierno tan largo se nos hizo un poco cuesta arriba”, manifiesta. “Pero la Vig-Bay es preciosa y ya solo con el recorrido el esfuerzo se lleva mucho mejor. Había hecho la media pero nunca la Mini Bay. No lo desmerece tampoco”.

Ana Soutullo y Estefanía González, la ganadora del año pasado, mantuvieron un duelo a distancia; siempre con la gallega por delante de la zamorana, pero sin llegar a romper esa cuerda invisible que las ataba. Soutullo empleó el sonido ambiental como referencia. “Por lo que me venía diciendo la gente, la segunda venía bastante cerca pero mantuvimos durante la carrera esa distancia”, que fue de 21 segundos en meta.