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fútbol

La FIFA se olvida de Jonatan Giráldez

El vigués se queda sin el premio al mejor entrenador del mundo que vuelve a manos de la holandesa Wiegman

Aitana Bonmatí ganó el The Best femenino

Jonatan Giráldez celebra la victoria en la pasada Champions

Jonatan Giráldez celebra la victoria en la pasada Champions / Efe

Juan Carlos Álvarez

Juan Carlos Álvarez

Vigo

La cara de Jonatan Giráldez lo decía todo. El vigués llegó a Londres como el gran favorito para recibir el premio 'The Best', que tutela la FIFA, como mejor entrenador del mundo en el fútbol femenino por sus impresionante trayectoria en el Barcelona y su “triplete” en la pasada temporada. Pero el jurado del premio, que suele arrastrarse siempre hacia lo anglosajón, le levantó el premio y volvió a reconocer a la holandesa Saryna Wiegman, actual seleccionadora inglesa, que conquista este galardón por cuarta vez en su carrera.

Sorprendentemente no le penalizó que perdiese la final del Mundial con su equipo ante la selección española de Jorge Vilda (que no estaba entre los finalistas pese a llevar a España al título) y una vez más la holandesa, dedicada de forma exclusiva a las selecciones nacionales desde hace tiempo, se hizo con el galardón.

La decisión sorprende viendo los méritos de Jonatan Giráldez que ha ganado absolutamente todos los títulos posibles desde que se hizo cargo del Barcelona hace dos temporadas. A punto de salir del equipo azulgrana para fichar por el Washington Spirit –el equipo con mayor potencial del fútbol femenino estadounidense–, este galardón podía ser un hermoso reconocimiento para el joven entrenador vigués que se ha construido una reputación en Cataluña gracias a su esfuerzo y a la determinación que demostró hace tiempo cuando con una mano delante y otra detrás se presentó en Barcelona con la idea de buscarse la vida.

Con su título en el bolsillo buscó una oportunidad, desempeñó diferentes trabajos hasta que finalmente se abrió camino en el fútbol femenino. Ayer era un día para recibir un poco de agradecimiento de su mundo, pero los responsables de este premio decidieron mirar hacia otro lado.

Mejor jugadora

En la gala de ayer, el fútbol español no salió especialmente bien parado aunque sí recibió el principal premio en la categoría femenina porque Aitana Bonmatí se llevó el The Best a la mejor jugadora después de su papel protagonista en el título mundial conseguido por la selección española en el campeonato disputado en Australia y Nueva Zelanda. De este modo la jugadora del Barcelona no deja nada sin conquistar. Se apuntó todos los títulos con su club, el Mundial con España y las distinciones como mejor futbolista de la UEFA, el Balón de Oro y ahora The Best.

Sin embargo, a la hora de conformar la selección ideal femenina, el olvido de la selección campeona del mundo fue evidente. Solo entraron en el once Olga Carmona y Aitana Bonmatí. En cambio aparecen siete miembros de la selección inglesa que perdió la final contra las españolas. En el once masculino, por cierto, ni un solo jugador español con el consiguiente olvido de Rodri.

El que sí consiguió el premio al que aspiraba fue Pep Guardiola, elegido como el mejor entrenador en el fútbol masculino después de una temporada impecable en la que se llevó la Liga de Campeones y la Premier League.

Por último, el otro gran título de la noche que era la elección del mejor futbolista masculino la decisión recayó de forma sorprendente en la figura de Leo Messi. Teniendo en cuenta que el Mundial que conquistó Argentina no entraba en la cuenta para el galardón de este año (lo hizo en la edición de 2022) la decisión resulta completamente aberrante. Es decir, que Messi ganó por unos meses en Miami en los que ni tan siquiera se clasificó para los play-off. Se quedó con el molde Haaland que lo ganó todo con el Manchester City.

El colmo del bochorno fue que Leo Messi, que por supuesto no imaginaba algo así, no acudió a la gala y no envió a nadie a recibir el premio dando pie a una escena delirante con Henry, presentador de la fiesta, paseando desconcertado con el galardón sin saber muy bien qué hacer.

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