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Remo Olímpico - Campeonato del Mundo

Rodrigo Conde logra la plata y alimenta el sueño de París

“Estamos contentos, pero somos inconformistas y veníamos a por el oro ”, asegura el moañés tras una temporada espectacular

Aleix García y Rodrigo Conde celebrando su victoria en el podio en Racice. | // EFE/MARTIN DIVISEK

“Todavía estoy un poco en una nube, porque estamos haciendo historia en el doble scull, en el que España nunca había conseguido podio”. Son las palabras del moañés Rodrigo Conde después de que, junto a su compañero Aleix García lograse ayer la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Remo disputado en Racice (República Checa). El deportista moañés colocó el broche de oro a una temporada espectacular con un nuevo metal después de que el pasado mes de agosto consiguiese la plata en el Campeonato de Europa en Munich (Alemania) y que anteriormente sumase sendos bronces en las pruebas de la Copa del Mundo en Belgrado (Serbia) y Lucerna (Suiza).

La embarcación española completó una excelente regata para marcar un tiempo de 6 minutos, 10 segundos y 52 centésimas, quedándose a únicamente un segundo y 18 centésimas de los vencedores de la prueba, la pareja francesa formada por Boucheron y Androdias. La tercera plaza fue para los australianos Bartholot y Antill, a dos segundos y 58 centésimas de los ganadores. El cuarto puesto fue para la embarcación croata, con los hermanos Martin y Valent Sinkovic, mientras que el quinto se lo llevó Moldavia con Visotchi-Sestacov y Corsunov.

“Estamos contentos y orgullosos del trabajo de todo el año, como se ha demostrado ahora”, señaló el moañés, que, no obstante, no escondió su ambición. “Somos muy inconformistas y no nos vale la plata porque el objetivo era el oro. Es cierto que estamos felices, pero se nos ha escapado por un solo segundo”, señala Conde. Razón no le falta al remero de O Morrazo, que junto a su compañero llegaba a la final del mediodía de ayer con un registro impoluto, ya que se habían adjudicado la victoria en la primera regata clasificatoria, así como en las de cuartos de final y semifinales, y en estas últimas marcando el mejor tiempo de todos los barcos que llegaron a la regata decisiva.

Conde con integrantes del equipo español. |  // EFE/MARTIN DIVISEK

Conde con integrantes del equipo español. | // EFE/MARTIN DIVISEK

En la final el doble scull español marcó la mejor salida, pero poco a poco fue cediendo terreno ante el empuje de los rivales y al paso por los primeros 500 metros eran los galos los que marcaban el mejor tiempo, con la pareja australiana en segunda posición a menos de un segundo y los españoles terceros, a un segundo y cinco centésimas. Boucheron y Androdias fueron incrementando su ventaja de forma progresiva y volvieron a pasar primeros por los 1.000 metros, con Bartholot y Antill a 1.76 segundos y Conde y García en tercer lugar a 3.85 segundos.

En el kilómetro y medio los franceses mantuvieron el dominio en la regata, pero el moañés y su compañero ya pasaron a solo 23 centésimas de la pareja australiana. Y fue en los 500 metros decisivos cuando echaron el resto para asegurar una medalla de plata que les sirve para cerrar de modo inmejorable una temporada para soñar.

“Ahora nos hemos ganado un merecido descanso y queremos volver el año que viene para luchar por conseguir el oro”, subraya el deportista moañés, que tras su valiente renuncia a los Juegos de Tokio, tiene como claro –y cada vez más realista– objetivo clasificarse para los Juegos Olímpicos de París 2024 y optar a una medalla en ellos.

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