No fue un gran día el de ayer para los piragüistas gallegos en el Mundial de Canadá. Ninguno de los que ayer compitieron obtuvieron el pasaporte para las finales que se disputan sábado y domingo. Quien más cerca lo tuvo fue el lucense del Náutico de O Muiño, Manuel Fontán, que finalizó cuarto en la semifinal de C1 500. Entraban en la pelea por las medallas los tres primeros y el joven gallego se quedó justo a las puertas. También tuvo un gran comportamiento el pontevedrés Pablo Crespo que en su estreno internacional fue sexto en su eliminatoria de C1 1000 (una prueba que entra en el calendario olímpico). Al palista del Cidade de Pontevedra se le hizo algo larga la prueba porque tuvo un gran comienzo. Pero el rendimiento en su estreno internacional obliga a ser optimista.

Tampoco tuvieron suerte la pareja formada por Roi Rodríguez y Carlos Pérez en el K2 1000. Fueron séptimos en las semifinales y no estarán en la pelea por las medallas. Su historia es la más curiosa al ver de nuevo a Carlos Pérez en un Mundial a sus 43 años y después de no haber estado en una cita como ésta desde 2013. El resultado demuestra que les queda mucho trabajo para poder estar en la pelea por clasificar para los Juegos Olímpicos de París. Un asunto que se tratará con calma.

El día de hoy es muy importante porque Galicia lanza sus grandes esperanzas para subirse al podio en este campeonato. Teresa Portela disputa las finales de K4 500 y de K2 200 buscando un doblete extraordinario. Tendrá opciones en ambos visto el rendimiento de los botes españoles. En el K4 coincidirá con la pontevedresa Carolina García.

También es el día del K4 masculino que tratará de seguir su racha gloriosa y ahí estarán una vez más los gallegos Carlos Arévalo y Rodrigo Germade que forman parte de una alineación ya histórica en la que también están Cooper y Craviotto.