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Faro de Vigo

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Asturias

Los franceses Urban y Candy vencen a los palistas asturianos en el Descenso del Sella y logran el primer triunfo extranjero en 25 años

En K-1, gana el deportista de Soto del Barco Javi López, y vence al favorito y campeón del mundo de maratón, Mads Pedersen

Los franceses Urban y Candy vencen en el Descenso del Sella.

Quentin Urban y Jeremy Candy, que en 2019 habían entrado justo por detrás de los vencedores, José Julián Becerro y Miguel Fernández Castañón, se sacaron la espina y consiguieron el triunfo en el retorno del Descenso Internacional del Sella tras la pandemia. Los franceses, que consiguieron el subcampeonato del Europa de maratón hace escasas fechas, lograron imponerse en la la ría de Ribadesella a pesar de perder algo de terreno en el paso de La Boticaria. Walter Bouzán y Álvaro Fernández Fiuza, la pareja más laureada de la prueba, rozaron con la yema de los dedos su noveno triunfo, pero vieron cómo los franceses se les escaparon en los últimos 400 metros. En tercera posición se clasificó la embarcación formada por Julio Martínez y Emilio Llamedo Iglesias, superando por unos dedos a Miguel Llorens y Alberto Plaza, que no pudieron refrendar en el Sella su título de campeones de Europa. Becerro y Castañón, los últimos ganadores, se vieron descolgados pronto y se quedaron sin opciones. 

Con cielo azul y los alrededores del puente de Arriondas a reventar de espectadores, la salida confirmó que el Sella había recuperado su brillo. Siempre es espectacular el arranque, a la par que accidentado, y en él parecieron tomar ventaja los sudafricanos Clinton Cook y Hamish Lovemore. No les fueron muy a la zaga los hermanos argentinos Dardo y Franco Balboa. Los primeros perdieron gas enseguida, pero los sudamericanos se engancharon a la cabeza, en un selecto grupo junto a Llorens/Plaza, Bouzán/Fiuza, Urban/Candy y Martínez/Llamedo Iglesias. Las cinco embarcaciones recorrieron agrupadas buena parte del recorrido, hasta que los Balboa se quedaron atrás en Cueves. Era cosa de cuatro. Todo se decidió a última hora, en uno de los finales más emocionantes que se recuerdan. Había agua en La Boticaria para evitar el porteo, y cada embarcación buscó en ella su propio camino. No pareció el más acertado el que escogieron Urban y Candy, que salieron por detrás de Bouzán y Fiuza, a los que se les abrió de par en par la oportunidad de ganar su noveno Sella. Sin embargo, los franceses, en un final memorable, remontaron y entraron primeros con cierta holgura bajo el puente de Ribadesella.

La primera K-2 femenina fue la compuesta por Amaia Osaba y Eva Barrios, su tercer triunfo consecutivo en la Fiesta de las Piraguas. El sotobarquense Javi López logró doblegar al campeón del mundo, Mads Pedersen, en K-1, y la primera K-1 femenina fue la de Irene Gana.

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