Hace dos años subía caminando al estrado del Auditori 1899 del Camp Nou para anunciar que padecía ELA, una enfermedad sin cura alguna. Ayer, en cambio, Juan Carlos Unzué ya no podía caminar, limitada como tiene cada vez más su movilidad. Pero no su energía. “La vida merece la pena y puede ser vivida de diferentes maneras. Se puede ser feliz en una silla de ruedas”, proclamó el exportero azulgrana con una reluciente sonrisa inundando su rostro, escoltado a su derecha por Joan Laporta, el presidente del Barça, y a la izquierda por Pep Guardiola, técnico del Manchester City.

Ambos clubs se han entregado a la obra divulgadora que lleva ejerciendo Unzué desde que supo que padecía ELA. El Camp Nou abrirá sus puertas el próximo 24 de agosto (las entradas ya están a la venta en la web del Barça y los precios oscilan entre 19 y 99 euros) para jugar un partido que va mucho más allá del fútbol. Es por una gran causa. “Queremos llenar el Camp Nou”, proclamó Unzué con ambición para alcanzar los mayores recursos económicas en la investigación de la ELA, una enfermedad que resulta indescifrable. Pero él no se da por rendido. Ni mucho menos. “En aquella rueda de prensa de hace dos años aún podía caminar, ahora necesito la silla de ruedas, incluso en mi domicilio”, admitió el exjugador navarro.

“Para hacer cualquier distancia necesito ayuda, pero tengo la suerte de tener a mi mujer, a mis hijos, a todos. La enfermedad progresa lentamente, como me dijo el doctor Rojas, pero no para. Pero me siento con una energía y una fuerza mental mejor incluso que hace dos años. Tan bien o mejor que años atrás cuando podía hacer otro tipo de vida”, recalcó llenando de optimismo el Auditori 1899, situado junto al Camp Nou.

Unzué llamó a la puerta del Barça (“hablé con Laporta y Yuste” dijo en alusión al vicepresidente deportivo azulgrana) y después se dirigió a la del City. “Hablé con Pep, con Txiki y con Ferran Soriano”, reveló más tarde. Todos se pusieron en sus manos para diseñar un partido de fútbol que permitirá, por ejemplo, ver a Haaland con la camiseta del City y quien sabe, si también ya a Lewandowski con la azulgrana. “Juan Carlos nos transmite una fuerza y una lección de vida, la familia tiene un mérito extraordinario. Cada vez que hablo con Juan Carlos aprendo. Nos das fuerzas. Si aprendes, estás vivo y te sientes útil”, dijo Laporta.

A Haaland lo quiso el Barça, pero no lo pudo fichar. A Bernardo Silva, también. Aunque se desconoce si se quedará con el deseo, como ocurrió con el delantero noruego, o se saldrá Laporta finalmente con la suya. “Traeremos toda la tralla, toda”, dijo Guardiola, quien fue interrumpido en su discurso por el presidente azulgrana. “A Bernardo Silva y todos estos también los traéreis...¡¡”, replicó el dirigente al técnico del City. “Bernardo Silva y 10 más”, respondió de inmediato Guardiola provocando una carcajada común en el Auditori, con Mateu Alemany, director de fútbol del Barça, asistiendo en silencio desde la tercera fila a esa broma.

Luego, a preguntas de los periodistas, Guardiola dijo que confía en tener al portugués, aunque no quiere jugadores a disgusto.