El fútbol es algo más que veintidós jugadores corriendo detrás de un balón buscando la victoria. El considerado “deporte rey” es pasión, momentos, sensaciones y, por encima de todo, sentimiento. En el descanso del encuentro de ayer en el campo de O Vao entre el Coruxo y la Gimnástica Segoviana, el equipo vigués era el séptimo clasificado y no podía culminar la gran remontada de la segunda vuelta.

Sin embargo, bastaron veinte segundos, al comienzo de la segunda parte, para cambiarlo todo. Fue el tiempo que necesitó Chiqui para llegar hasta la línea de fondo, y meter atrás un balón para que Antón lo golpeara con el alma, volviendo a poner al Coruxo por delante en el marcador. Fue el principio del fin del partido, ya que el mazazo anímico de los segovianos fue enorme, apostando en ese momento por que las noticias que llegaran desde otros campos le dieran la salvación.

La presión pudo con el Coruxo en los primeros cuarenta y cinco minutos de juego. El juego adelantado de los segovianos atenazaba a un conjunto vigués que no era capaz de desarrollar su juego normal. No obstante, un grave despiste defensivo de la Gimnástica habilitó a Youssef para que abriera el marcador. No cabe duda de que era un gol importante, sobre todo porque descubría las carencias defensivas de los segovianos.

Jacobo Trigo es manteado por sus compañeros. // RICARDO GROBAS raúl rodríguez

Pero a pesar del gol, el Coruxo se sentía y se mostraba intranquilo, como sin confiar en todo el talento que acumulan sus jugadores. Pasó lo que nadie quería, el gol de la Segoviana. Fue un tanto más por despropósito del Coruxo, que por acierto de los castellano leoneses. Pero lo peor no era el gol, sino las sensaciones, que no invitaban al optimismo.

Lo que mejor le podía pasar al Coruxo era que el colegiado señalara el final de la primera parte, y que en el descanso el trabajo psicológico de los entrenadores le diera un giro a la situación.

En sala de prensa, Jacobo Montes afirmaba que en el vestuario le dijo a sus jugadores que confiaran en su juego, en sus posibilidades, y la charla surtió efecto. Nada más ponerse el balón en juego, Chiqui hizo una internada de las suyas para dejarle un caramelo al capitán, que lo golpeó con tal sutileza que sorprendió a todos.

Fue un gol clave, ya que ambos equipos intercambiaron las dinámicas. El Coruxo fue hacia arriba, con la estima recuperada, y buscando esa ansiada fase de ascenso, impensable en el mes de diciembre, cuando ocupaba la penúltima posición del grupo. Pero es que además de ese cambio, los vigueses se encontraron con una Gimnástica Segoviana al que le entró el miedo en el cuerpo y comenzó a pensar más en lo que estaba sucediendo en otros terrenos de juego que lo que pasaba en el propio campo de O Vao.

A pesar de mandar en el marcador, el Coruxo buscó un nuevo tanto que le permitiera al equipo llegar al final del encuentro con tranquilidad y no sufrir. Los vigueses recuperaron el control del centro del campo, y cada contra que conseguían montar llevaba mucho peligro. La defensa de la Gimnástica seguía dando facilidades en la zaga y los vigueses no desaprovecharon la oportunidad. A veinte minutos para la conclusión, Youssef hacía el tercero y las cosas comenzaban a pintar mejor. Sobre todo, cuando llegaban noticias de otros campos, que colocaban a los vigueses en cuarta posición. De esta manera evitarán en el cruce de semifinales a a un segundo clasificado, con lo que eso supone.

Ficha técnica

Coruxo: Alberto; Johan, Jacobo Trigo (Antonini, minuto 85), Lucas, Aitor Aspas; Antón, Dani Vidal; Garci (Silva, minuto 80), Mateo (Gandoy, minuto 77), Chiqui (Álex Ares, minuto 77) y Youssef (Aarón, minuto 85).

Gimnástica Segoviana: Carmona; Rubén, Mansour (Adeva, minuto 76), Javi Marcos, Borao; Manu, Nogueira; Szymanoswski (Arribas, minuto 62), Nanclares (Cidoncha, minuto 62), R. Llorente y Diego Gómez.

Goles: 1-0, minuto 11: Youssef. 1-1, minuto 37: Diego Gómez. 2-1, minuto 46: Antón. 3-1, minuto 70: Youssef. 4-1, minuto 93: Silva.

Árbitro: Siaz Pérez, auxiliado por Toca Alonso e Iglesias Gutiérrez. Cantabria. Amonentó a Nanclares, del conjunto segoviano.

Incidencias: Último encuentro de liga, disputado en el campo de O Vao con unos mil aficionados en la grada.