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MOTOR

Un museo que quema rueda

El director general de la empresa Recalvi, Chema Rodríguez, abrirá en su sede del Camiño do Caramuxo un museo con la mejor colección española de Fórmula Uno y MotoGP

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Armando Álvarez

Armando Álvarez

Vigo

En la sede de Recalvi, al concluir la jornada, cuando se apagan las luces y todo reposa en silencio, puede oírse un rumor distante de motores que rugen y multitudes que celebran. Huele también a gloria, dolor y gasolina. Las instalaciones de O Caramuxo, tan funcionales, terrazo y gris, esconden bajo su concha un tesoro. Chema Rodríguez, director general de la firma viguesa, ha reunido setenta años de historia de Fórmula 1 y varias décadas de MotoGp. “En España no existe nada parecido”, establece de su catálogo interminable de cascos, monos, volantes, ruedas y carrocerías; en su mayoría originales, usadas por los pilotos más legendarios en los principales circuitos. Rodríguez ha reunido esa colección pieza a pieza, por su propia pasión pero también para el disfrute general. Están en marcha las obras que acondicionarán un espacio de exhibición adecuado. El ejecutivo calcula inaugurarlo entre marzo y abril. El museo apropiado para la ciudad del coche, con posibilidad de itinerar puntualmente por Galicia.

“Es la ilusión que tengo”

Chema Rodríguez es un personaje geológico. Seis matrimonios y mil viajes. Emprendedor y munificente. Vital y con coleta a sus 65. Al sector de los repuestos y accesorios de vehículos llegó a comienzos de los ochenta, desde su conocimiento como piloto de rallyes. Fundó Recalvi en 1984 junto a Jorge Alfonso Cabaleiro.

Trece empresas, 39 centros y casi quinientos empleados conforman hoy un grupo con negocios en toda América además de la península. Su criatura ha crecido hasta convertirse en un coloso sin perder su arraigo olívico.

Piezas de Alonsocon Renault.  | // R. GROBAS

Piezas de Alonso con Renault. | // R. GROBAS / Armando Álvarez

La colección se ha desarrollado a la par que la firma. “Desde los 18 años que empecé a correr siempre he estado vinculado a los coches. Y con el tema de Fórmula 1 llevo ya muchos años”, condensa. “Me pasó un poco lo mismo que a Manolito (Ferreira), el de Electromóvil, que fue reuniendo coches espectaculares de calle y rally, antiguos, y modernos. Yo estaba relacionado con el merchandising y las prendas. Se me ocurrió por ahí”.

Siempre creciente, el inventario impresiona. Rodríguez posee los monos originales “de los 32 campeones mundiales de la era de la Fórmula 1”. También cascos, monos, guantes, gorras... Ha adquirido réplicas de los volantes de las grandes marcas, como Ferrari, Mercedes o Red Bull. Posee igualmente ruedas montadas de esas tres escuderías.

“Casi todo es original”, aclara. Un material precioso, al que ha accedido por varios caminos. A los pilotos se les suelen proporcionar seis monos por gran premio, además de varios cascos. Las escuderías pueden subastarlos. Ya que Recalvi maneja desde hace años licencia de distribución de merchandising de la Fórmula 1, su alcance se amplía. “Con todo esto vamos gestionando productos”. Chema Rodríguez también rentabiliza la urdimbre de contactos que ha ido tejiendo durante tantos años en el mundo del motor.

Joyas sin precio

Joyas sin precio / Armando Álvarez

Contactos y subastas

Para hacerse con objetos vinculados a Fernando Alonso, por ejemplo, ha empleado todo tipo de recursos. Recalvi trabajaba con Ferrari cuando el asturiano pilotaba para ellos. Dispone además de un equipo oficial de rallyes, Recalvi Team, campeón de España, cuyo principal conductor es José Antonio “Cohete” Suárez, paisano, amigo y compañero de karting de Alonso. “De esta manera, más privada, también consigo piezas”, explica Rodríguez. La más preciada, con todo, se la entregó el propio Fernando Alonso. Es el mono fabricado por Puma que vestía el día que logró la victoria con Ferrari en el Gran Premio de Valencia. Cuando subió al podio, alguien se percató de que la bandera de España estampada en el cinturón tenía los colores rojo y gualda invertidos. “Es una pieza diferente”, destaca.

No faltan monoplazas en la colección, aunque todavía no se encuentran en Vigo. A finales de marzo llegarán un Mercedes y un Ferrari en cuya puja reciente se ha impuesto. Un Renault, concretamente el R26 con el que Alonso conquistó su segundo título en 2006, está cedido temporalmente al Museo Automovilístico y de la Moda de Málaga. “Vienen con el motor bloqueado. Pasa igual con la Honda de Marc Márquez. El motor está soldado interiormente y no funciona para mantener el secreto profesional”.

Porque el afán recolector de Chema Rodríguez también alcanza a la MotoGP. Dispone de las monturas de cuatro campeones: Márquez, Joan Mir, Valentino Rossi y la Ducatti de Stoner. “Mir es amigo personal nuestro. Así vamos consiguiendo cosas, como cuando una moto se lleva un golpe y se estropea el carenado. Nosotros la recomponemos, la montamos y ya”.

Difícil calcular lo invertido en tantos años. Como muestra, por el casco que empleó Leclerc el día en que Ferrari celebraba sus 1.000 grandes premios pagó 28.000 dólares (24.500 euros) en una subasta. Aunque realizase la suma, sería imposible tasarlo, más allá incluso del afecto, con la valoración añadida del tiempo y la recopilación. El acopio deslumbra. “Un portugués me daba todo lo que quisiera”, relata Chema Rodríguez. Obviamente se negó. “Esto es único. Alonso tiene una colección fantástica de sus coches y cascos. El distribuidor de McLaren en Barcelona posee su propia colección de monos de cinco o seis pilotos; de Schumacher, unos diez. Pero es que nosotros, de Schumacher, tenemos el mono de Benetton, de Ferrari, de Mercedes... De Ayrton Senna hemos reunido los de los cinco equipos en los que compitió. De Alonso, los de Ferrari, Renault, McLaren y Alpine...”. Resume: “Vale lo que tú quieras pedir o te quieran dar, pero no tiene precio”.

Los clientes que visiten la sede de Recalvi ya pueden gozar de parte de este material, ordenado en vitrinas. “Tenemos la mitad expuesto”, estima Rodríguez. Ese espacio se está ampliando hasta 1.200 de los 16.000 metros cuadrados que ocupan las instalaciones empresariales. “Ahora los tengo un poco almacenados de cualquier manera, puestos en maniquíes, en vitrinas. Están bien pero de una forma provisional porque no entran. Una parte de arriba está preparada, pero ahí no pueden subir los ‘fórmulas’. También tenemos los coches de carreras, el Skoda oficial, el Ford, el Renault. Pero queremos dejarlo solo para MotoGP y Fórmula 1”.

El plan consiste en construir “un museo en condiciones” y que su disfrute, hasta ahora privado, se abra al público. “Queremos que vengan colegios, con un proyecto de educación vial, y también la gente de manera gratuita. Que los chavales conozcan la historia y puedan hacerse fotos”. Rodríguez ha tratado el asunto con el alcalde de Vigo, Abel Caballero. Le ha planteado al secretario xeral para o Deporte de la Xunta, José Ramón Lete Lasa, la opción de realizar una exposición temporal en otras ciudades de Galicia en el futuro, cuando el museo se haya consolidado. Le gustaría inaugurarlo entre finales de marzo y comienzos de abril, a tiempo de que se encuentre en pleno funcionamiento el 28 y 29 de mayo, fechas en que se celebra el 55º Rallye Recalvi Rías Baixas.

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