Vienen curvas. El Mecalia Guardés superó con solvencia los dos primeros envites de 2022, ambos en casa, frente a Morvedre y Sant Quirze. Ahora, le toca afrontar el primer desplazamiento del año para jugar en una de las pistas más difíciles de la Liga Guerreras Iberdrola. El pabellón Ciudad Jardín pondrá a prueba el crecimiento competitivo del colectivo miñoto, que viajó a Málaga en autobús durante la madrugada del jueves al viernes.

Los choques entre rivales directos son de más de dos puntos. El equipo malagueño es tercero con 16 puntos, solo uno más que el Guardés, que es quinto. El conjunto costasoleño ha empezado bien el año, ganando en la siempre complicada pista del Zuazo para reiniciar la competición liguera y, una semana antes, superando al JuRo Unirek neerlandés en los octavos de final de la EHF Cup. Precisamente, en las semifinales de la tercera competición continental se vieron las caras Málaga y Guardés el curso pasado, con billete a la final para las ‘panteras’, que terminaron por ganar el título.

Y es que el presupuesto y la plantilla del Costa del Sol son los de un candidato a todo. Suso Gallardo tiene a su disposición un elenco de jugadoras internacionales amplio y equilibrado. Merche Castellanos, Silvia Arderius y Sole López vienen de jugar el Mundial con España. También Talita Alves, con Brasil, y Rocío Campigli con Argentina. Además, cuenta con muchas otras jugadoras de gran nivel como Espe López, Isabelle Medeiros o las ex del Guardés Sara Bravo y Estela Doiro. La capitana del equipo miñoto campeón de Liga en 2017 viene de ser elegida MVP de la jornada pasada.

José Ignacio Prades, por su parte, espera contar con la recién llegada Carolina Silva. La portuguesa viajó con el grupo, si bien su participación dependerá de que reciba el OK federativo a su inscripción, ya cumplimentada por el club. El técnico de Petrer recupera a Lorena Pérez, que no jugó contra Morvedre por un golpe en la rodilla y tampoco lo hizo ante Sant Quirze por precaución.

“No vamos a descubrir nada del Málaga. Por presupuesto y jugadoras, es un equipo hecho para pelear por todo”, indica Prades. “Es una dificultad máxima la que tenemos. Lo importante es hacer un partido serio y saber dónde hacer hincapié para maximizar nuestras bazas y para minimizar las de ellas. Es un rival directo porque queremos estar arriba”.