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Faro de Vigo

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balonmano - División de Honor Plata Masculina

Un niño de 42 años

Muratovic se pone a prueba con el Acanor Valinox por decisión propia y con ganas de “disfrutar” si está en condiciones - “Es una alegría”, dice Senovilla de su fichaje

Alen Muratovic, con la camiseta del Acanor Novás Valinox, ayer en O Rosal. | // ATLÉTICO NOVÁS

Sus canas engañan. Mienten los 42 años que su pasaporte afirma. Alen Muratovic, 373 partidos y 1.506 goles en Liga Asobal, se entrena por primera vez en O Calvario. A prueba con el Acanor Novás Valinox porque él mismo lo ha decidido así. Quiere demostrar que está en condiciones seis meses después de haber anunciado su retirada. Ni el presidente, Andrés Senra, que lo convenció tomando un café, ni el entrenador, Álvaro Senovilla, que lo conoció en su etapa en Valladolid, albergan la más mínima duda. Dan por cerrado su fichaje. “Ilusiona a nuestra afición”, asegura Senovilla. Muratovic maneja ese mismo concepto como motor: “Yo quiero disfrutar”.

Andrés Senra siempre está pendiente de las grandes glorias del balonmano gallego que puedan entrar en su radar. Lo es Muratovic, cangués por trayectoria profesional, devoción y residencia. El primera línea montenegrino, procedente del Lovçen Cetinje, disputó diez temporadas con el club de O Morrazo en dos etapas (2003-2005, 2013-2021). En medio jugó para Valladolid (2005-2008) y Flensburg (2008-2010). Estuve tres años sin jugar por lesión tras abandonar Alemania. Se reenganchó con el Cangas “por amor y amistad”, explicaba aquel verano de 2013. De esta segunda retirada vuelve por vicio de balonmano.

“De verdad que necesitaba un descanso después de un año turbulento, con el virus y con todo. Conseguimos la permanencia con el Cangas. Cuando te retiras, los primeros dos o tres meses no lo echas de menos nada. Luego, ya después de medio año, te falta algo, ese gusanillo”, explica el montenegrino. “Tomé la decisión de volver a jugar hace poco. Antes había quedado varias veces con el presidente del Novás. Siempre se interesó. Coincidimos un día y me lo puso muy fácil. Le estoy muy agradecido. Somos dos personas normales. Con un café se cerró todo”.

Muratovic se incorporó ayer a los entrenamientos tras regresar de su país, donde pasó la Navidad. Él ha insistido en que Álvaro Senovilla juzgue si le puede resultar útil tras examinarlo en el trabajo de la semana. “Quiero ser sincero, disfrutar y echar una mano al equipo. Si me ven bien, adelante. Si no, siempre seremos amigos”, valora. Confiesa que durante cinco meses no hizo “mucha cosa. Estaba de vacaciones”. En el último mes sí se ha aplicado más en su puesta a punto. Conserva esa figura enjuta e interminable. En su sabiduría y su brazo no se han producido mermas. “Ahora necesito un poco de balón, ritmo de entrenos y competir. A ver cómo estoy”, se pregunta.

Nada afecta a su orgullo en cuanto a jugar en Plata. “Me surgió esta oportunidad y me da igual la categoría. Si el equipo me quiere y puedo aportar, yo lo daré todo”. Y además, en su ambición incluye precisamente que el equipo disfrute aquello que él ha vivido con el Frigoríficos. “El Novás está creciendo. El año pasado estuvo a punto de ascender. Esta temporada nos han fastidiado un poco las lesiones, pero no descartamos el objetivo. Se sabe cuál es, la palabra es única: Asobal. No va a ser fácil. El Novás no tiene un presupuesto grande. Pero nuestra mente está en esa palabra para hacer un año histórico. Y si no este, el siguiente, esté yo o no”.

La mudanza de O Gatañal a O Calvario no se le hará tan extraña. “O Rosal es un pueblo que vive para el balonmano. El pabellón siempre está lleno. Jugué muchos amistosos y torneos. Ganar aquí siempre ha sido muy complicado. Los aficionados te apoyan desde primer minuto al último, a tope, como en Cangas. A todos nos gusta eso”.

“Que un jugador tan importante y con esa trayectoria profesional haya decidido volver al balonmano en nuestro equipo es una alegría para nosotros, para todo el balonmano gallego y nacional”, celebra Álvaro Senovilla. “Nos reforzamos con un jugador de mucha experiencia, con un conocimiento muy grande de la competición y que nos puede ayudar en el camino de conseguir primero ese objetivo de estar entre las cinco primeras plazas (que clasifican para la liguilla de ascenso). No es solo una salto de calidad deportiva sino también de competitividad,”.

“Estamos superando dificultades poco a poco como equipo”, destaca Senovilla, que perdió al lateral Martín Molina por lesión en pretemporada. Con Alen se cubre ese hueco. Senovilla lo da por hecho: “Alen se ha ganado de sobra el derecho a poder probarse Pero creo que su adaptación al juego no será difícil”. Dirigía en la base del Valladolid cuando conoció a Alen. Los dos bebieron de la filosofía de Juan Carlos Pastor. “El sistema que propongo se acerca mucho al del Valladolid de los grandes éxitos que vivió Alen. Es un aliciente para él”:

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