Gianni Infantino, presidente de la FIFA, defendió la celebración del Mundial cada dos años para, entre otras razones, “no perder a los jóvenes” que necesitan estímulos para no desengancharse del fútbol, tras la cumbre con 207 federaciones miembro en la que se abordó un nuevo calendario internacional. El Mundial cada dos años comenzaría en 2026 con 48 selecciones que se repartirían en grupos de tres. U

La FIFA presentó en la misma un estudio de viabilidad sobre su propuesta, que incluye que la Copa del Mundo se juegue cada dos años, y a su conclusión Infantino anunció que todavía no se ha tomado una decisión definitiva y que es posible que tampoco se haga en marzo, cuando tenga lugar en Doha el congreso anual de la organización que preside. Pero lo que se sabe es que tiene en el bolsillo los votos necesarios para sacar adelante su plan. La promesa de más dinero para las federaciones –algo que tiene mucho peso en Asia y Africa, donde sus estructuras son débiles y pobres– le dará los votos necesarios. Poco le va a afectar la oposición de la UEFA en esta guerra. La suerte está echada.

A partir de enero, manifestó, se comenzará a analizar detalladamente el estudio de 700 páginas sobre la viabilidad de cambiar el calendario para después, sin fecha determinada, llegar a un acuerdo final. Para Infantino, es importante dialogar y escuchar a todas las partes implicadas para reflexionar y llegar a acuerdos.

Mientras se llega a ese punto, desmembró las causas por las que sería interesante para todo el planeta fútbol organizar un Mundial cada dos años. Una de ellas, estaría enfocada a los jóvenes, que con menos tiempo entre cada Copa del Mundo, a su juicio, se engancharían más al fútbol.

“Si no queremos perder a los jóvenes del fútbol hay que ofrecerles posibilidades para emocionarles. No hay nada como un Mundial cada dos años para esto. Se ha hecho una encuesta y la generación más joven quiere un Mundial con más frecuencia después de más de 100.000 votos”, dijo.

El objetivo, según dijo,“es analizar la situación de todo el mundo”. “Mi trabajo consiste en trabajar con todas las partes y reconciliar posturas y ver qué es lo bueno para el mundo del fútbol y cómo podemos avanzar para que haya menos brechas. Cómo invertir en el fútbol juvenil para dar oportunidades a todos los países. Seguimos trabajando en ello”, agregó.

Además, dijo que un nuevo calendario sería “viable” desde el punto de vista económico y deportivo e interesante para “invertir” más dinero en el fútbol y a su vez “reinvertirlo” en su desarrollo a lo largo del mundo.

“Es un proyecto muy importante que ayudará a cerrar la brecha entre los que tienen y los que no. Todo el mundo se beneficiaria, los grandes, los pequeños, los ricos y lo pobres. Todos tendrían posibilidades adicionales de jugar y tendrían ingresos adicionales protegiendo a las ligas y pensando en los aficionados. Esto es lo que se ha presentado hoy”, aclaró.

Infantino manifestó que hoy en día el 70 por ciento de los ingresos de las selecciones nacionales está en Europa y el 30 en el resto del mundo. Con la propuesta de la FIFA, señaló, los porcentajes se igualarían hasta un 60-40 sin perjuicio para Europa porque ganaría 2.000 millones de euros más que con el 70 por ciento actual.

“El Mundial cada dos años es simplemente uno de los elementos del estudio. Hablamos del futuro del fútbol, del impacto que queremos para el mundo del fútbol. No podemos decir al resto del mundo que está muy bien, que el fútbol es global. En algunos países, pueden tener el Mundial cada dos semanas porque tienen a los mejores jugadores, pero en otros países no pueden ver a los mejores jugadores en toda una vida”, indicó.

Cuestionado por si el Mundial perdería prestigio e interés al disputarse cada dos años en vez de cada cuatro, defendió que ese prestigio no depende del tiempo que tarde en organizarse entre uno y otro, sino de otros factores más importantes.

“El prestigio del Mundial es absoluto. No depende de su frecuencia. Si no, se tendría que jugar no cada cuatro, cada 40 años y sería diez veces más prestigioso. Un Mundial es prestigioso por la calidad que tiene y por el impacto global. 4.000 millones de personas miran el Mundial y los estudios nos demuestran que no habría ningún problema”, apuntó.

“No sólo por el Mundial en el tema del impacto del fútbol. El ecosistema de fútbol en general tendría unas ventajas muy concretas y claras. La torta es más grande para todos. Esto ‘más para todos’ nos permite invertir en el desarrollo de futbolistas en el mundo. Es algo muy importante”, añadió.