Dos años después, Jacobo Montes regresa al banquillo del Coruxo en una situación parecida a la que vivió la primera, en la que tuvo que asumir las riendas de un equipo en posiciones de descenso y que consiguió salvar cuatro partidos después, promoción incluida. Ahora el equipo también está en posiciones de descenso, pero en lugar de dos partidos faltan veintiuno, y el optimismo comienza a hacerse un hueco en Fragoselo.

Acompañado de su segundo, y hermano, Jacobo y Marcos Montes comparecieron ayer en rueda de prensa en un campo de O Vao en obras que ultima su puesta a punto para volver a albergar fútbol a finales del próximo mes de enero. Jacobo reconoció que “estamos muy contentos de iniciar esta segunda etapa en el Coruxo y tan ilusionados como en la primera. Agradecidos a la junta directiva, encabezada por Gustavo Falque, que hayan pensado en nosotros para unirnos en este momento complicado, pero que pensamos que con los mimbres que hay saldremos de esta situación y, sobre todo, responsabilizados por sacar al Coruxo de la situación en la que está. Todo saltó el miércoles, cuando deciden que no siga el anterior entrenador, el Coruxo quería que nosotros estuviéramos aquí y nosotros queríamos estar aquí porque fue un sitio en donde nos han tratado muy bien, estuvimos muy a gusto, y en esta nueva etapa porqué no repetir los resultados de nuestra última campaña aquí”.

Marcos, entrenador ayudante, apuntaba que “conocemos muy bien la estructura del club, por supuesto a muchos de los jugadores que están en el equipo y a la categoría en lo que a rivales se refiere. El proceso se acelera y es mucho más rápido. Supongo que el club habrá pensado también es esa situación al ponerse en contacto con nosotros y nosotros, por las últimas vivencias, también teníamos ganas de volver aquí”.

“Todo pasa por revertir la situación”, apuntó Jacobo cuando se le preguntó por la situación del equipo en la clasificación. “El equipo acumula siete jornadas sin ganar, y cuando ganas te sientes fuerte y con mucha energía positiva. El primer paso que tenemos que romper es esa dinámica de siete partidos sin ganar. Creo que estamos preparados para el domingo para intentar darle la vuelta a la situación. La medicina son los tres puntos, no ya solo a nivel clasificatorio, sino el tema mental. Ese impulso que no de, esa confianza que necesitan los jugadores, romper ese tabú de que no somos capaces de hacer gol. Con una victoria, muchos de esos males quedarían en un segundo plano”.

Tras dos entrenamientos con el equipo, Jacobo detecta “mucha predisposición por parte del futbolista, al mensaje distinto y nuevo que están recibiendo y mucha predisposición también para salir y revertir la situación. Son, somos, conscientes de la situación en la que estamos, y en este casi no se puede dudar de nosotros, porque el cuerpo técnico, el conjunto de la plantilla, estamos muy concienciados de lo que nos jugamos y preparados para salir del reto de la situación en la que nos encontramos”.

Jacobo Montes es claro cuando al partido de mañana se le cuelga el cartel de final. “Por supuesto”, apuntó el entrenador del Coruxo, “yo así lo catalogo. Nuestro cometido es que los jugadores sientan que es una final, nos va mucho en el partido y sobre todo por lo que nos va a venir a largo plazo y lo que nos viene a corto, que como decía es romper con esa dinámica, volver a saber lo que es ganar, ya que eso te va a permitir una semana de trabajo mucho más tranquila, los jugadores se quitarán un peso de la cabeza, tendremos una semana más para que los jugadores se adapten nuestro estilo, a nuestra metodología de entrenamiento , y por todos esos motivos creo que es importante que el jugador tenga claro que nos jugamos mucho e, incluso, podemos llamarle final”.

A falta de tres partidos para llegar al parón navideño, el entrenador del Coruxo apuntó que “hemos tenido que rediseñar el objetivo. Ahora debemos marcarnos objetivos a corto plazo. No veo más allá del partido con el Arenteiro, pero sí que es cierto que hasta el parón, el objetivo tiene que ser reducir la diferencia que hay con los puestos de salvación y que el abismo no sea tan grande. Tenemos tres partidos por delante para reducir esa desventaja que tenemos con los puestos de salvación, pero todo pasa porque mañana seamos capaces de dar un paso adelante, capaces de competir, de ser fuertes mentalmente en esos momentos del partido en los que el rival nos apriete y seamos capaces de lograr la victoria”.

El equipo vigués cerrará esta mañana en Fragoselo el partido de mañana ante el Arenteiro. Un encuentro que se jugará a las once horas, y en donde solo podrán acceder los socios.