Ni siquiera la derrota del Oporto en Anfield clarificó el futuro en la Liga de Campeones del Atlético de Madrid, incapaz de jugar a nada ante el Milan, doblegado por 0-1 y sin matices por un adversario que creyó más en la victoria, que propuso más para lograrla y que la consiguió en el minuto 87, con el cabezazo certero de Messias Júnior para descubrir al conjunto rojiblanco una realidad irrebatible de su actual nivel en Europa, con su continuidad en la ‘Champions’ pendiente de un triunfo indispensable en Do Dragao o de algo más, si el conjunto italiano vence al Liverpool.

En el minuto 71, cuando Stefan Savic surgió desde el suelo para repeler el remate franco de Bakayoko, el Atlético ya sintió con total nitidez el miedo. Cuando Messias anotó ya comprobó que la Liga de Campeones, sea cual sea el rival, exige más de lo que ofreció el conjunto rojiblanco.

Imposible el primer puesto, como los cuatro años anteriores, inalcanzable el equipo inglés, el segundo aún lo tiene en disputa, más apurado que hace un año cuando se lo jugó en Salzburgo. Ahora competirá por él en la última jornada en Do Dragao. Pero también en Milan. El equipo italiano entrará en la ecuación si gana al Liverpool. Entones decidiría la diferencia de goles general, que por ahora la tiene perdida el Atlético, con lo que debería vencer por al menos un tanto más que el Milan. Un lío.