Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El canterano que renunció al Barça y al Real Madrid

Su familia renunció a ofertas de los grandes cuando tenía diez años

Hugo Álvarez, el lunes en Getafe, tras debutar con el Celta en Primera LOF

Hugo Álvarez es la cara de la cantera del Celta frente a la cruz que hace meses representó Bryan Bugarín, cuya marcha al Real Madrid originó un cisma entre el club vigués y la agencia del jugador, la misma que representa a Denis Suárez y a Iago Aspas. El joven centrocampista nacido en Ourense en julio de 2003 vio cumplido el lunes su sueño de debutar con el Celta en Primera División en el mismo escenario que Santi Mina con 17 años.

El Coliseum Alfonso Pérez suma un nuevo debutante céltico con proyección, un centrocampista que comenzó la práctica del fútbol en las categorías inferiores del Ponte Ourense con 6 años. Pronto llamó la atención del Celta, que lo incorporó a su equipo alevín. Y desde el equipo juvenil de División de Honor, Hugo Álvarez irrumpió de repente en la élite. Eduardo Coudet lo añadió a la lista de convocados al limitarle el club el número de jugadores del filial que se sienten en el banquillo del primer equipo. Junto al ourensano viajó su compañero Hugo Sotelo, que ya había debutado el curso pasado, en el Camp Nou, en otra victoria importante de los célticos (1-2). Son los guiños puntuales del técnico argentino a una cantera a la que presta menos atención de lo deseado por el club.

A diferencia de Sotelo, el estreno de Hugo Álvarez ha generado un mayor eco mediático. El club ayer incluso le dedicó un vídeo en el que el joven futbolista cuenta sus impresiones en su primera experiencia en Primera División. “Quería salir a darlo todo por este club, exclama el protagonista, que tras el partido recibió la llamada del presidente Carlos Mouriño para felicitarlo por sus primeros catorce minutos entre la élite, después de sustituir a Denis Suárez.

Su estreno con la camiseta número 35 iba dedicado: “A mi familia sobre todo, que son bastantes, y a mis compañeros, que me ayudan a trabajar en el día a día. A mis padres, a mi hermano, a mi abuelo sobre todo, a mi tía Marisa y a todos en general”, hablaba quien en el Celta juvenil de División de Honor marcó cuatro goles en la goleada histórica ante el Sporting de Gijón (11-0).

La madre del futbolista recordaba ayer desde la Radio Galega lo vivido el lunes en Getafe. “Fue muy emocionante. No sabíamos si jugaría o no, pero fuimos todos a Getafe”, comentó Pepa Antúnez antes de hablar del joven canterano céltico: “Él es de pocas palabras, pero estaba exultante”.

Cuando Hugo Álvarez tenía 10 años, su familia tuvo que decidirse sobre una oferta del Real Madrid, al que después se añadiría el Barcelona. “Cuando empezó a destacar en el segundo año de alevín en el Celta, llamó el Real Madrid. No teníamos agente en aquel momento y viajamos a Madrid. Con el Barcelona no hablamos, pero había interés. Valoramos que en el Celta estaba bien y también que creciese con la familia de forma normal en Vigo. Todo lo que nos ofrecían era muy bonito, pero para su desarrollo personal era mejor que en aquel momento siguiese en su entorno, con su hermano, primos... En la familia no costó mucho renunciar al Real Madrid porque teníamos claro que un niño de 10 años es muy pequeño para salir de casa, para nosotros y para él. Falta el apoyo de padres, hermanos, de todos. Él ya decía entonces que quería quedarse en el Celta”, explica su madre.

Después de recibir las felicitaciones de sus compañeros del primer equipo por el debut, Hugo Álvarez abandonaba el estadio getafense con el mejor trofeo: la camiseta de su debut. “Esta no se la doy a nadie, me la guardo. Es un debut soñado desde pequeño. Quiero agradecer al míster y a los compañeros por el debut. Espero que haya más oportunidades”, comentó el joven canterano del Celta, que no se olvidó del celtismo en su día más importante: “Un saludo a todos los aficionados del Celta. Estoy muy contento por el debut”.

Compartir el artículo

stats