Sorprenden sobre todo su sonrisa y su fuerza. El que fuera entrenador del Celta Juan Carlos Unzué, enfermo de ELA, ofreció una motivadora charla a los jugadores del Osasuna en las instalaciones de entrenamiento de Tajonar, el equipo de su tierra y que le dio la "oportunidad" de hacerse como "futbolista".

"No quiero que esta charla quede como algo triste, no quiero transmitir eso, justamente lo que transmito es lo contrario, que a pesar de la dificultad de tener una enfermedad cabrona, muy jodida, sin cura, pues hay muchos motivos para disfrutar de la vida". Así comenzó su enseñanza el exportero del Barça y del Sevilla que lleva más de dos años conviviendo con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa y sin cura.

Unzué quiso trasladar a los futbolistas del club pamplonica "dos sugerencias, una petición y un deseo". Sobre las primeras, animó a estar cerca de las personas que amamos cuando surge un problema: "Si en algún momento dado tenéis una debilidad importante que no sois capaces de solucionar, que logréis ver a alguien, todos tenemos a alguien de confianza a quien en un momento dado poderle decir 'tengo un problema'". Acerca de la posible reticencia masculina a pedir ayuda, lo ha dejado claro: "Si no te quejas, ¿cómo cojones te van a ayudar?, y hay mucha gente alrededor nuestra que nos quiere echar una mano".

"Si en algún momento dado tenéis una debilidad importante que no sois capaces de solucionar, que logréis ver a alguien"

En segundo lugar, el también exentrenador de Numancia y Girona, además del conjunto celeste, arengó a los presentes a ser "valientes y atrevidos": "A mí me da mucha tranquilidad mirar atrás y tener la sensación de que... (me puedo reprochar muchas cosas sin ninguna duda), en cuanto a proyectos que estaban en mi cabeza, a ilusiones que tenía... he sentido que quería hacer algo y me apetecía hacerlo, me he tirado a la piscina", expresó. "Me ayuda muchísimo para llevar la enfermedad como la llevo", añadió.

La petición que les hizo a los deportistas del Osasuna fue la más emotiva: "En el momento en el que aparezca una derrota, un mal día, que os acordéis de mí, de este tío que tenéis enfrente que hace cuatro días estaba jugando como vosotros, hace dos estaba formando parte de un 'staff' y que hoy está en una silla de ruedas".

En la misma línea apabullantemente positiva, Unzué repitió que no quería que lo recordasen "como algo triste", sino para decir: "Esto merece la pena, soy un privilegiado: el poder tener salud, el poder trabajar en algo que os gusta, eso es la hostia".

Finalmente, el deseo que expuso el pamplonés fue que los jugadores se divirtiesen con el presente: "El deseo es que salgáis ahora ahí al entrenamiento, que lo disfrutéis como el mejor del mundo porque es el de hoy y es el que tenemos asegurado".

Al parecer, el mensaje, publicado por el propio club en las redes sociales con una gran repercusión nacional, caló hondo en los deportistas, que hoy mismo vencieron al Villarreal, invicto en el LaLiga hasta el momento, aupándose, así al quinto puesto de LaLiga.