Celta Z.R.       77

Davydova (19), Fequiere (15), Martín (14), Coello (7), Castro (14)_-cinco inicial- Mulligan (5), Fontela (3), Lamana, Prieto y_Vidal.

al-Qázeres       65

Vicente (10), Lázaro (6), Primm (6), Joy (12), Sánchez Fernández-Satorre (9) -cinco inicial- Vujacic (14), Galiana (2), Cambero (2), Santos, Abad y_Zaragoza (4).

parciales: 28-13, 19-23, 15-12 Y 15-17. ÁrbitroS: Álvarez Ossorio y Machiano Ucelli. Le señalaron 18 faltas al_Celta Zorka Recalvi y 22 al Al-Qázeres. Eliminaron por personales a las extremeña Yaiza Lázaro, Alexandra Joy y Crystal Primm. Incidencias: Encuentro correspondiente a la cuarta jornada disputado en el pabellón de Navia, que registró una buena entrada.

Fequiere entra a canasta. Marta G. Brea

El Celta Zorka Recalvi continúa creciendo como equipo y tras ganar en Granada, ayer logró la primera victoria ante su afición. Un triunfo esperado, pero posiblemente no de la forma en la que se produjo. Los primeros diez minutos de juego del equipo entrenado por Cristina Cantero recordaron a aquellos equipos que se quedaron a las puertas del ascenso con un baloncesto que encandiló a toda España. Los que no pudieron ver el partido tienen la oportunidad de entrar en la web de la Federación y disfrutar de esos primeros diez minutos. A más de uno le servirá como pretexto para engancharse al baloncesto femenino.

Fue un arranque de partido perfecto, el soñado para cualquier entrenador. Cantero sabía que una de las claves era frenar a Satorre, que se acompañaba de Patricia Vicente para organizar su juego. Defensivamente el conjunto vigués ofreció un recital de cómo defender sin falta, ya que en estos primeros minutos solamente cometió tres. Ofensivamente el desarrollo del partido no fue menor. Las extremeñas comenzaron el partido con una zona para obligar a las viguesas a jugar con tiros largos, pero posiblemente lo que no se esperaban es que les entrara todo. De hecho, al final del cuartos las estadísticas reflejaban con claridad lo que había pasado, con un 55% de acierto en tiros de dos para las viguesas y un 38 para las extremeñas, y un 62% y 33 % respectivamente en tiros de tres puntos.

Víctor Sánchez, entrenador del Al-Qázeres, tardó cinco minutos en solicitar su primer tiempo muerto, pero la ventaja del cuadro céltico ya era de once puntos, 15-4. Poco arregló ese minuto, pues el Celta Zorka Recalvi estaba lanzado, entrando en el último minuto del cuarto con un 26-8 que dejaba todo claro.

Había miedo en el segundo cuarto, puesto que no era normal el partido que había hecho el cuadro local en el primero, sobre todo en el aspecto físico, ya que el Celta se había desgastado y las extremeñas, la verdad, ni se habían inmutado. Fue un cuarto que cayó del lado visitante, pero la ventaja que había conseguido el Celta Zorka Recalvi en el primer cuarto le permitía llegar al descanso con once de ventaja, 47-36.

Mulligan supera a varias defensoras de Al-Qázeres. Marta G. Brea

Tras el paso por el vestuario, los dos equipos se tomaron una tregua en el juego. Los fallos en los lanzamientos a canasta fueron más numerosos de lo habitual, pero el Celta Zorka Recalvi continuaba siendo mucho más fuerte en defensa, consiguiendo que las extremeñas tuvieran muchos problemas para anotar y, ademas, cargando de faltas a sus jugadoras interiores.

Lo importante de tener una buena renta en el marcador fue que la sequía anotadora del Celta en los cuatro últimos minutos del cuarto no le impidió continuar mandando en el marcador, logrando los catorce de ventaja al finalizar el cuarto.

En los últimos diez minutos de juego, el técnico visitante arriesgó al máximo al ver que sus jugadoras interiores se cargaban de faltas. El Celta Zorka Recalvi mantenía la intensidad, y lograba que la ventaja se mantuviera en los quince puntos.

Era evidente que el desgaste le pasaría factura al cuadro vigués, situación que aprovechó el Al-Qázeres para rebajar su desventaja a diez puntos, 76-56. Sin embargo las alarmas no saltaron en el Celta Zorka Recalvi. Si no puedes anotar, defiende para que no te anoten, y eso fue lo que hizo el equipo entrenado por Cristina Cantero. La entrenadora viguesa aprovechó la situación para darles minutos a las más jóvenes, que tuvieron que enfrentarse a la situación de un rival que necesitaba reducir la desventaja pensando en posibles empates. No cabe duda de que fue una buena lección para esas jugadoras que pueden ser necesarias en momentos importantes del campeonato.

Al final, victoria del cuadro vigués, segundo triunfo consecutivo, que le permite colocarse a solo una victoria del líder del grupo. Ahora, a recuperarse y a pensar en el partido del domingo en Estepona.