El Villalonga asaltó ayer O Casal. Los errores defensivos condenaron a un Moaña que apenas generó peligro en todo el encuentro y al que costó gozar de instantes de posesión. Marcos Blanco anotó el primer gol tras una cesión de Darío al portero que se quedó corta. Antes el meta local Iago había ganado un mano a mano. El propio Marcos Blanco, ya en la segunda parte, pondría tierra de por medio con un vistoso gol desde fuera del área ajustado al palo.

Ya con el choque prácticamente decidido, Pitu comete un penalti que permite a Carlos Gómez hacer el definitivo 0-3.