El equipo español formado por Juan Moreno, Pablo Martínez, Cayetano García y Adrián Siero acabó cuarto en la final de C4 500 de los Mundiales de piragüismo esprint de Copenhague, donde María Corbera también fue cuarta en C1 500 femenino y Juan Valle fue bronce en KL3 200 de paracanoe.

Moreno, Martínez, García y Siero marcaron un tiempo de 1.32.02 en la final disputada en la sesión matinal de este sábado, en la que la victoria fue para el equipo de Ucrania (1.31.20), que también se llevó el oro en el K4 5000 (1.20.19) con los españoles Enrique Adán, Carlos Garrote, Juan Oriyes y el lucense Cristián Toro en séptimo lugar (1.21.19).

María Corbera se quedó a un paso del podio con su cuarto puesto en el C1 500 femenino (2.06.17), en el que la victoria fue para la chilena Maria Mailliard (2.0.509).

En las otras finales con representación española Noel Domínguez y Manuel Fontán fueron octavos en el C2 1000 (4.10.90) , igual que Antia Otero y Antia Jacome, del EP Ciudad de Pontevedra, en C2 500 (2.01.19). En la primera distancia se impusieron los moldavos Shamshurin y Chebotar con un tiempo de 3.32.83 y en la segunda las ucranianas Luzan y Chetverkova con un crono de 1.55.85.

En las finales B el vigués Roi Rodríguez, del Kayak Tudense, fue el mejor en K 1000 (3.35.31), el también gallego David Barreiro, del Breogán, séptimo en C1 1000 (4.02.70) y Sara Ouzande y Carolina García acabaron octavas en K2 500 (1.48.51).

En paracanoe Juan Valle fue bronce en KL3 200 con un tiempo de 41.04, detrás del ucraniano Serhii Yemelianov (39.54) y el británico Robert Oliver (40.68), e Inés Felipe séptima en KL 200 (1.00.67), distancia que ganó la británica Charlotte Henshaw (48.73).

La selección española se ha desplazado a la cita con 27 palistas, siendo una de las delegaciones nacionales más nutridas en este último campeonato mundial, algo descuadrado en el calendario de las principales estrellas al disputarse tras los Juegos Olímpicos y sus exigentes meses preivos. Apenas 400 palistas de 26 países están participando en la cita, muy lejos de las cifras habituales, que pueden rondar el doble.