El golpe decisivo no es siempre el que derriba al rival, sino el que se encaja, se asimila y se olvida. José Gregorio Suero ha realizado con éxito la primera defensa de cinturón de campeón de España del peso superwélter que había conquistado en Pamplona en marzo. Logró retener el cinturón en una apretada pelea con José Manuel López Clavero, en una velada celebrada en Noia. El madrileño logró cazar al vigués en el primer asalto, pero éste se repuso Remontó punto a punto hasta imponerse en las cartulinas de los jueces de manera unánime.

Esa caída al cuadrilátero de Suero fue el momento clave. Clavero es un boxeador experimentado, de 37 años y con más calidad que la que pregonaba su récord hasta ayer (15 victorias, 15 derrotas y un nulo). Afrontaba la pelea con hambre y la demostró desde el toque de campana, sin tiempo de estudio. Suero cometió el error de aceptar la contienda a pecho descubierto que le proponía. Encajó la mano en frío y besó la lona. Hizo amago de levantarse de manera inmediata. Manolo Jiménez, desde la esquina, le gritó que se tomase su tiempo. Suero hizo caso. Logró así los segundos necesarios para recomponer el equilibrio y la consciencia.

El púgil vigués aún tardaría un par de asaltos más en serenar el intercambio. Cuando ganó el control táctico, la pelea cambió. Solo en otro asalto se le volvió a abrir a Clavero una ventana, que esta vez no aprovechó. Al concluir el décimo asalto, los jueces fueron concluyentes: 95-93, 96-94 y 96-94.

Suero descansará ahora un par de semanas. Jiménez planea realizar otra defensa en noviembre o diciembre. A Clavero, disconforme con la resolución aunque los especialistas la han secundado, le ha ofrecido la revancha. Otros boxeadores de La Vieja Escuela, Wisma Lima y Álex Barros, ganaron sus combates, en lo que era el debut profesional para Barros. Se homenajeó a Paco Amoedo.