El expresidente belga del Comité Olímpico Internacional (COI) Jacques Rogge falleció ayer a los 79 años, según anunció ese organismo. Rogge, que relevó al español Juan Antonio Samaranch en 2001 al frente del movimiento olímpico, fue el octavo presidente del Comité Olímpico Internacional. Permaneció en el cargo hasta 2013, cuando fue sucedido por el alemán Thomas Bach y pasó a ocupar el cargo de presidente honorario del COI.

Cirujano ortopédico de profesión y especializado en medicina deportiva, Jacques Rogge fue un “apasionado del deporte durante toda su vida y un deportista consumado”, destacó el COI. En su juventud practicó el rubgy y llegó a jugar con la selección belga, aunque fue la vela la disciplina en la que destacó como deportista de alto nivel. Campeón del mundo de la clase Finn, Rogge participó en esta especialidad en los Juegos Olímpicos de México 1968, Múnich 1972 y Montreal 1976.

A la conclusión de su carrera como deportista, Jacques Rogge se convirtió en presidente del Comité Olímpico Belga y de la Asociación de Comités Olímpicos Europeos, antes de ser elegido presidente del COI en sustitución de Samaranch en 2001 en Moscú.

“Fue un presidente que ayudó a modernizar y transformar el COI. Será recordado especialmente por defender el deporte juvenil y por inaugurar los Juegos Olímpicos de la Juventud. También fue un feroz defensor del deporte limpio y luchó incansablemente contra los males del dopaje”, señaló el presidente del COI, Thomas Bach.