El Memorial Quino Salvo reanuda su andadura. Aplazado en 2020 a causa de la pandemia, se cubrió la cuota de recuerdo con la publicación de “A Salvo”, su biografía por Tomás Alonso. El baloncesto escrito cede paso al practicado. Breogán y Valencia disputan el 4 de septiembre (20.00) en As Travesas la quinta edición.

Moncho Lago, presidente de la Asociación Quino Salvo, lamenta la reducción de aforo o la supresión del torneo infantil paralelo. “Querríamos hacerlo con más garantías, con mejores actos y para más público. Es un memorial reducido. Pero es una alegría. Vamos retomando la normalidad, que es lo más importante en estos tiempos”, sostiene. “Tuvimos claro que lo volveríamos a hacer. Solo estábamos pendientes de si se podía”.

Los miembros de la asociación llevan tiempo afanados en la recolección de apoyos. “Este año es más complejo que ninguno. Nos costará cubrir presupuesto”, se resigna Lago. “Pero tenemos ilusión. Vamos adelante”. El permiso actual es para 400 espectadores, con 300 entradas en venta anticipada a 15 euros o 20 si se incluye el libro “A Salvo” (más gastos de gestión). En taquilla valdrán 18. Ya se han vendido casi un centenar. “Nuestra idea es tratar de conseguir más gente en el pabellón que las 400 personas que ahora mismo tenemos autorizadas. El mundo tiene que empezar a abrirse. Aunque los datos son preocupantes en cuanto a infecciones, la agresividad del virus ya no es tan alarmante. Las personas están vacunadas. Vendrán años mejores”, se consuela en todo caso.

El Memorial Quino Salvo se ha convertido en una cita central en el calendario deportivo vigués. “Estamos trayendo desde hace cinco años un evento de calidad. El aficionado lo agradece. Para nosotros es motivo de satisfacción su interés. Mientras podamos y tengamos fuerzas, seguiremos”, anticipa Lago. “El cartel es fantástico. La primera idea era hacer un Breogán-Obradoiro. El Obradoiro, por tema de fechas, no podía venir. Nos contestó Valencia, que tiene un equipazo: Prepelic, Claver, López-Arostequi, Tobey... Y Breogán está armando una plantilla chula, para no pagar la novatada de hace dos años y mantenerse en la ACB. Será un gran espectáculo”.

La disputa del memorial siempre reabre el debate sobre ese soñado conjunto vigués masculino que pueda militar al menos en LEB. “El alcalde dice que tenemos que crearlo. La idea es buena pero difícil. Económicamente es muy caro. La sociedad viguesa no es muy dada a apoyar proyectos de este estilo”, reflexiona Lago. “Hay que esperar a que pase la pandemia y tratar de plantearlo. Será con la gente del memorial o con otros, pero Vigo lo necesita. Lugo y Santiago están en ACB; A Coruña lleva años trabajando bien y no tardará mucho en subir a ACB; Ourense, aunque ha bajado, está en LEB Plata. Falta Vigo. Tenemos capacidad y afición. Hay que esforzarse en ello”.