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fútbol sala - Tercera

La unión hace el ascenso

Posibles nuevas fusiones y apoyo de los patrocinadores para afianzar el proyecto del Ganomagoga | Lucas Fernández meditará durante las próximas horas si continúa al frente del proyecto

Jugadores y técnicos del Ganomagoga celebran el ascenso y el título de Tercera en el pabellón de Riazor.

Jugadores y técnicos del Ganomagoga celebran el ascenso y el título de Tercera en el pabellón de Riazor.

El fútbol sala masculino vigués no dispone de representante en Segunda B desde la renuncia del Bembrive por motivos financieros en 2016. El Vigo F.S. ha perseguido esta categoría desde su fundación en 1988. Al inicio de esta temporada se formalizó una fusión con IES Coruxo y Vigo Sporting que alumbra tiempos esperanzadores. El Ganomagoga resultante se ha impuesto en el grupo sur de Tercera y ha superado cuartos y semifinales. Todo, los anhelos antiguos y los sudores presentes, lo general y lo concreto, se dirime en un segundo. En la final por el ascenso, en Riazor, Cervelo y Iago han remontado el tanto inicial del Lugo. El cuadro lucense acaricia el empate. Lo impide Cervelo en un despeje acrobático y al poco Iago, que luego completará el triplete perfecto (cabeza, pie derecho, pie izquierdo), incrementa a 1-3 la ventaja olívica. “Fue la jugada clave; un mazazo psicológico para ellos”, conviene el entrenador del Ganomagoga, Lucas Fernández. Quizá el instante que modifica la historia.

El Ganomagoga, que acabó ganando 3-6, ha ascendido. El presidente, José Manuel Abalde, anticipa que culminarán en los despachos el logro de los jugadores. “No era una prioridad, pero sería contraproducente renunciar. La gente está muy ilusionada por que Vigo vuelva a levantar cabeza y se asiente ahí”, certifica.

–Si ascendéis, vais a jugar en Segunda B –había prometido a la plantilla.

Claro que el reto tiene su intríngulis y abre interrogantes. Militar en Segunda B implica incrementar el presupuesto y genera dificultades de intendencia privada en una escuadra amateur. El propio entrenador, Lucas Fernández, revela que ha de reflexionar sobre su continuidad. Cuestiones que no empañan la alegría por un logro que a comienzos de temporada se antojaba descabellado. E incluso inesperado en una final a la que el Lugo acudía como favorito.

“Fuimos fieles a lo que hicimos todo el año”, celebra Lucas. “Una vez más empezamos por detrás en el marcador. Fueron esenciales nuestra efectividad, el desgaste y cómo trabajaron mis jugadores. El Lugo es un auténtico equipazo. Sufrimos en cinco contra cuatro. Ellos tuvieron ocasiones. Pesó la figura de Toni. También cuenta la fortuna”. Toni, el cuarentón portero del Ganomagoga, destaca: “Los chavales parecían veteranos. Aguantaron el tirón y no se vinieron abajo. De todas formas, el resultado no es muy acorde al partido. Tuvimos la suerte del campeón”.

El presidente del Ganomagoga, José Manuel Abalde, vivió el partido a través del streaming y de lo que su mujer, que sí había viajado a Riazor, le pudo ir trasladando. Tenía que gestionar compromisos de las categorías inferiores. Contaron, sobre todo, los “nervios a flor de piel”. Reconoce: “Tenía que amansarme un poco”. Pero la distancia no redujo su felicidad. “Ha sido espectacular. Este equipo es todo juventud. No está hecho de viejas glorias. Vuelan, muestran ambición, sin primas de por medio. Los jugadores tienen brillo en los ojos. Me siento superorgulloso. Me la van a liar para Segunda B”.

Han pasado escasas horas desde que concluyó el encuentro, pero Abalde ha empezado a echar cálculos. “El aumento del presupuesto será importante y no solo en el primer equipo. Con la fusión, hemos pasado de 100 a 250 licencias. Tenemos equipos de Liga Gallega y División de Honor en la cantera que también viajan. Con las subvenciones, cuento con llegar a agosto a cero. De ahí partiré otra vez con lo que se presenta”.

Abalde construye sobre cimientos sólidos; los que proporcionan Cándido González, su hija María y su yerno Fernando Rolland a través de sus firmas Ganomagoga y Guarderías Lúa. Recién terminado el partido, Cándido llamó a Abalde para confirmarle lo que en otras ocasiones había prometido: “Me ha dicho que contemos con ellos y que nos ayudará a buscar otros patrocinadores”. En el plano público, en breve mantendrá una reunión con Abel Caballero, “un gran apoyo desde hace años”.

Lo que ilusiona especialmente en el Ganomagoga IES Coruxo es la reacción del fútbol sala vigués. “Me ha llamado la atención el apoyo antes del partido y la alegría que me han transmitido después”, agradece Lucas. “Vigo y su comarca están volcados con nosotros. Históricamente las guerras entre clubes fueron uno de los motivos de que ningún proyecto prosperase”. Abalde confirma contactos con otros dirigentes “para debatir ideas, incluso alguna posible fusión más. Estamos unificando esfuerzos pensando en la ciudad. Es el camino a seguir”.

La unión permitiría ser ambicioso. Abalde se atreve a diseñar un plan a medio plazo: “Un año para conocer la categoría, otro para ya intentar ascender”. Advierte, en todo caso, que “en lo deportivo haremos lo que quiera Lucas” Y este abre la cuestión sobre sí mismo: “No somos profesionales. Tenemos que compaginar el deporte con nuestros trabajos o estudios. Ha perdido muchas horas de sueño. No había llegado al punto de asimilar que el año que viene el club pueda competir en Segunda B. Aunque los chavales igual me matan, no sé si puedo seguir. Le daré vueltas pero no puedo ser egoísta. Debe ser ya. Tomaré un café con el presidente y charlaremos de cómo afrontar todo”. Otro instante decisivo.

Toni: “Me han hecho llorar”

“Me han hecho llorar”, confiea Antonio Valdivieso, Toni para la cancha y la vida. El portero, de 44 años, se ha convertido en el padre espiritual de una plantilla en la que nadie más supera los 30 y que presenta una edad media de apenas 20. Héroe en Riazor, es a Toni al que más buscan todos tras el bocinazo. Y mientras lo acogotan a besos y a brazos, le susurran al oído: “No te retires”. Toni, que había anticipado su despedida de las categorías nacionales, se deja tentar aunque le estremezcan las magulladuras de sus estiradas. “Yo fiché como tercer portero, para echar una mano, y al cuarto partido estaba jugando. La ilusión siempre la tendré. Pero lo de la edad es tremendo. El cuerpo me duele muchísimo”, valora. “A lo mejor me plantearía durante el verano lo de seguir si es como tercer portero de verdad, para lo que pueda aportar de experiencia y lo poco que pueda enseñar o transmitir”. A Toni le conmueve la fraternidad de sus tiernos compañeros: “Les he cogido muchísimo cariño. No es solo que sean deportivamente buenos. Como grupo humano es enorme, excelente, una maravilla”. El arquero militó en Segunda B. Entiende la dificultad del reto: “Es muy importante este paso. Tenemos un patrocinador fuerte pero es costoso, con desplazamientos a Asturias, Salamanca, Valladolid… Son muchos gastos. El club tendrá que buscar apoyo de instituciones como Concello y Diputación”. A los poderos públicos les reclama comprensión: “Deberían apoyar a los deportes minoritarios. Vigo es una ciudad importante y es triste que no tenga representación en lo más alto de baloncesto, balonmano… Hace años la había. Son cosas que se van perdiendo. El Concello deberían ayudar a poner a Vigo a nivel de España. Contamos con jugadores importantes y equipos que pueden ser grandes”.

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