Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Rodrigo Germade | Palista cangués del K-4 que participará en los Juegos de Tokio

“Un podio justificaría todos los esfuerzos”

Germade (a la izquierda) con el resto de integrantes del K-4 durante un entrenamiento en Trasona Cedida

A los 30 años Rodrigo Germade afrontará en Tokio la segunda cita olímpica de su carrera deportiva. Lo hará después de un polémico proceso de selección que ha quedado en el olvido después del espectacular resultado del K-4 español en la Copa del Mundo disputada en Szeged. El cangués afincado en Asturias es, junto a sus compañeros Saúl Craviotto, Marcus Cooper y Carlos Arévalo, una de las más firmes apuestas del deporte español para alcanzar la medalla. Él, ambicioso como pocos, aspira al oro huyendo de confianzas y con el trabajo diario como mejor aval.

De la misma estirpe de los David Cal, Teresa Portela, Carlos Pérez o Sonia Molanes es este cangués que lleva más de una década como uno de los fijos en las embarcaciones de equipo de España.

– Con la selección de los integrantes del K-4 hecha y tras haber pasado con matrícula (un oro) el test de la Copa del Mundo. ¿Se trabaja con mayor tranquilidad?

– Pues no, porque sabemos que, aunque hayamos ganado a Alemania, sigue siendo un gran rival y es probable que no estuviese en su mejor momento, al igual que nosotros. Pero ha sido un resultado de peso, que te da confianza y te ratifica en el trabajo bien hecho. Ahora hay que mejorar en esta recta final de cara a los Juegos Olímpicos.

– Al final los resultados de la Copa del Mundo parecen ratificar que la decisión de elegir este K-4 ha sido la más acertada.

– Yo pienso que sí. Es el mismo K-4 que ya dio muy buenos resultados en 2019, que cuenta con una base sólida desde el año 2017, y hemos podido hacer una buena prueba en Szeged y seguir progresando de cara a Tokio.

"Ganar a Alemania te da confianza y te ratifica en el trabajo bien hecho"

decoration

– Ganar a Alemania era una espina que tenían clavada y que habla claramente de las intenciones de este barco.

– Ha sido un gran paso, no tanto por el triunfo como por la forma en que este se produjo. Dominamos de principio a fin, mejorando algunos aspectos en los que estábamos por detrás de ellos y hemos dado un paso adelante. Hemos sido muy competitivos en zonas donde no lo éramos tanto, y ahora lo importante es analizar los puntos fuertes en los que antes flaqueábamos.

– Además sumó al oro en K-4 otro con Marcus Cooper en el K-2, una nueva muestra de sus virtudes en los barcos de equipo. No es el más rápido o el más potente, pero es ese pegamento necesario en cualquier embarcación para que todo encaje.

– Creo que lo has definido bastante bien, sí, así me considero. Soy rápido, pero no soy el más rápido. No soy el mejor en 500 pero lo hago bien. Soy polivalente y se me dan muy bien los barcos de equipo. Llevo años en el K-4, y de hecho no he salido de él desde sénior. Al final la experiencia es un grado y no todo el mundo vale para todos los puestos. Yo sé que voy con garantías de hacerlo bien.

Rodrigo Germade en el gimnasio de las instalaciones de Trasona, en Asturias.

Rodrigo Germade en el gimnasio de las instalaciones de Trasona, en Asturias. Cedida

– Se polemizó mucho con la elección de los integrantes del K-4 pero se obvió el cambio de los criterios de selección, que tampoco contentaban a todos.

– Es que nunca se ha hecho una selección del K-4 de esta manera. El otro día Marcus [Cooper] estaba hablando con un checo y este le comentó que en 2019 ellos habían elegido a los cuatro mejores de K-1 para formar el K-4 y no dio resultado. Sería bueno que esta conversación se conociese en otras instancias. Aunque también podría ser algo oportunista, porque cada uno defiende una cosa según sus intereses. Puede darse que los cuatro mejores de K-1 hagan el mejor K-4, pero llevo muchos años en esto y nunca lo he visto.

– Esa etapa ha tenido que ser muy dura.

– Fue un poco duro para nosotros, pero siempre tuvimos en mente nuestro objetivo. Sabes que si quieres llegar bien a los Juegos tienes que estar centrado en ello en todo momento. Si no, es un castillo de naipes que se puede venir abajo. Siempre hemos estado muy atentos a eso, a seguir la planificación establecida por Miguel García [técnico responsable del K-4], que es un entrenador experimentado.

"Nunca he visto que los cuatro mejores en K-1 formen el mejor K-4"

decoration

– Sin embargo, más allá de lo físico, el desgaste psicológico ha debido de ser considerable.

– Es un desgaste tremendo, en un ciclo que en general ya ha sido durísimo en lo psicológico, por la llegada de la pandemia justo cuando estábamos a punto de hacer la selección. Te toca meterte en casa, en una situación surrealista, pero hay que asumirlo y salir reforzado.

– Reduciéndolo al mínimo, ¿el problema real era que había seis palistas de alto nivel y que solo podían ir cuatro a Tokio?

– Eso está claro. En España hay un grandísimo nivel en el kayak masculino y era una situación delicada porque solo podían ir cuatro. Pero no todo vale. Entiendo que es injusto porque las normas de la Federación Internacional no ayudan. Cada vez hay menos plazas de piragüismo en los Juegos Olímpicos y se queda en casa gente muy buena. En Río teníamos ocho plazas y con esa cuota no hubiese habido ningún problema. Cada vez se dan más bandazos, metiendo unas distancias, eliminando otras. Hay deportes que son tradicionales y no habría que reducirlos por meter a otros.

Germade (tercero por la izquierda) junto a Cooper, Craviotto y Arévalo celebrando su oro en la Copa del Mundo de Szeged. Bernadett Szabo | PIM

– ¿Se puede decir que este K-4 ha alcanzado su madurez competitiva?

– Sí, hemos pasado por muchas. Estamos bastante adaptados a la competición y somos un barco muy regular. Solemos dar un rendimiento constante y eso tiene que ver con la madurez.

– ¿Las expectativas que se han generado con el K-4, y a las que ustedes han contribuido con sus buenos resultados, pueden ser su peor enemigo?

– Sí, desde luego es un enemigo en el sentido de lo que decía el expresidente de la Federación [Juan José Román Mangas], que le daba igual qué K-4 fuese a Tokio, porque sería plata. Nosotros pensamos en hacer el mejor K-4, en luchar por un oro olímpico, y no puede ser de otra manera. Es como cuando estudias para un 10 y puedes sacar un 8, pero si estudias para un 5 te arriegas a suspender.

– ¿Es difícil aislarse de esa euforia del entorno?

– Sí, pero nosotros no podemos pensar en que tenemos nada asegurado. Hay que ir día a día, con la máxima exigencia, porque aquí no está nada hecho. Hay que llegar allí y remar y puede pasar cualquier cosa, una mala carrera, unas negativas condiciones meteorológicas...

"No podemos pensar en que tenemos algo asegurado, porque no es así"

decoration

– Después de seis medallas en Mundiales, de tres en Europeos y de un diploma olímpico, el colofón sería lograr un podio en Tokio.

– Sí, es a lo que cualquier deportista aspira. Para mí sería el broche de oro para una carrera deportiva exitosa, la justificación a todo el esfuerzo y sacrificio pasados. Sería un premio y un reconocimiento a todo lo hecho.

– Serán unos Juegos muy atípicos por las restricciones.

– Serán atípicos, unos Juegos tristes, sin tu público, sin los aficionados de tu país. Pero también pueden ser especiales porque si consigues medalla será una alegría aún mayor para tu país.

Compartir el artículo

stats