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Fútbol | Tercera División

El Rápido, trampolín de entrenadores

Jiménez, Alex Martínez, Albés (aún como jugador) y Andrés, en su etapa en el Rápido.

Jiménez, Alex Martínez, Albés (aún como jugador) y Andrés, en su etapa en el Rápido.

El Lugo se juega la permanencia en Segunda con Rubén Albés al volante. El Deportivo ha encomendado su futuro a Borja Jiménez y Álex Martínez. Juan Carlos Andrés se ha labrado una posición prestigiosa en la élite junto al ahora convaleciente Eusebio. Patxi Salinas forma parte del organigrama del Athletic, dirigiendo al Baskonia. Míchel Alonso acaba de clausurar una fértil etapa en el Coruxo. Entrenadores diversos pero en general aún jóvenes, de prometedor porvenir y con un elemento común en su pasado: todos han sido entrenadores en el Rápido. “Es un orgullo”, proclama Manolo Seoane, presidente de todos ellos.

Seoane, mayormente empresario del sector náutico entre sus muchas inquietudes, traspasó sus poderes a Alfonso Caneiro el pasado mes de enero. Al Rápido había accedido en 2005 como vicepresidente de Baltasar Pujales, ya con vistas a relevar al histórico dirigente. “Me convenció pero quise que Baltasar estuviese todavía al mando dos años. Yo fui aprendiendo lo que pude en ese tiempo. El fútbol es muy complicado”, explica Seoane.

Borja Jiménez.

Borja Jiménez. FDV

Fue en mayo de 2008 cuando se proclamó presidente. Sus primeros entrenadores no le duraron demasiado. “Los dos únicos que no fueron para arriba”, acota, aunque con cariño en el relato. “Pablo Díaz era un gran técnico, pero sufrió una enfermedad. Felín no encajó, aunque sabía mucho de fútbol. Era un estudioso, hizo equipo, pero no... Hubo que destituirlo”.

También se le frustró la contratación de Mazinho como director deportivo. Habían cerrado el acuerdo, pero el brasileño decidió enrolarse con su amigo Donato en la aventura del Aris de Salónica. En todo caso, Seoane mantuvo la idea de apostar por un ejecutivo de calidad al frente del área, que hasta entonces habían gestionado gente como Enrique Álvarez o Liaño, sabios pero amateurs. “El plan consistía en pasar de una estructura muy patriarcal, con el irrepetible Baltasar Pujales, a un club que quería ser profesional”, asegura.

A partir de ese punto, la nómima de directores deportivos solo incluye a gente de calado: Gustavo Loureiro, Patxi Salinas, Javier Maté, Álex Martínez y Míchel Alonso. “Siempre incidí en la cabeza. Habiendo un buen capitán se pueden lograr resultados”, sostiene Seoane. “Yo siempre me he rodeado de los mejores igual que en la vela, donde he sido socio de Javier de la Gándara, José María Lastra... Cuando te unes a los buenos, salen cosas buenas”.

Alex Martínez.

Alex Martínez. FDV

Entre directores deportivos y entrenadores del Rápido se tejen las conexiones. Unos ficharon, otros recomendaron y los hay que se mudaron entre puestos. En todo caso, Seoane concreta: “Todo lo positivo que le ha pasado al Rápido fue producto de traer a Gustavo, Patxi, Álex y Maté, que han sido directores deportivos del máximo nivel. Yo confiaba en la gente que trabajaba para mí”.

Así que con Loureiro formó tándem Juan Carlos Andrés, que había sido el entrenador de categoría nacional más joven de toda España y firmó grandes campañas en el Rápido. Andrés ha ejercido como ayudante de Eusebio Sacristán en Girona y Real Sociedad. Actualmente incide en su formación. No se duda de que ocupará banquillos elevados.

Rubén Albés, en sus años de jugador del Rápido.

Rubén Albés, en sus años de jugador del Rápido. FDV

Seoane tuvo que prescindir de Loureiro después de un encontronazo con Liaño, que era su vicepresidente. “Fue una determinación mala”, asume arrepentido. Fue Andrés quien le recomendó a Maté. Andrés tenía además de ayudante a Jorge Otero, que también dirigiría al Rápido. Pero antes que el nigranense estuvo Patxi Salinas, que en el paso al banquillo desde los despachos firmó el milagroso ascenso a Segunda B de 2017. Pero él no siguió al frente. Optó por irse al Burgos. Llegó Borja Jiménez por consejo de Rubén Albés. El vigués, además de jugador, había dirigido junto a Jacobo Molina a los juveniles del Rápido, a los que metió en División de Honor. “Borja es buenísimo, lo conozco yo de Valladolid”, le aseguró a Álex Martínez. Álex precisamente había sustitudo a Albés en los juveniles boucenses. Ha sido director deportivo en dos etapas. Entre medias trabajó como asistente de Jiménez en Mirandés y Asteras Trípolis, destinos del abulense después de casi clasificar al Rápido para la fase de ascenso a Segunda. Quinto en la liga regular, se lo impidió el Deportivo, que insistió en que la disputase su filial aunque el descenso desde Primera de los mayores lo había dejado sin opciones. Ahora Borja y Álex vuelven a unirse en el banquillo coruñés.

Seoane, con una colección de cromos.

Seoane, con una colección de cromos. Marta G. Brea

Los caminos de todos estos aurinegros se entrecruzan o discurren en paralelo. Míchel Alonso, fichado como director deportivo, acabó cogiendo al equipo en sustitución de Otero. Dejó impronta, aunque no pudiese salvar la plaza en Segunda B. “De Míchel me enamoré en cinco minutos. A Gustavo Falque (presidente del Coruxo) le dije que se lo llevase, yo no podía pagarle en Tercera. Míchel es un chico desinteresado, excelente, como todos los que he tenido”, asegura Seoane, que narra sus desventuras: “He estado cuatro meses sin pagar nóminas y ni una palabra. Maté se venía conmigo a pedir dinero a los patrocinadores, igual que Loureiro. Juan Carlos Andrés nunca se quejó de nada. A Borja le puse un sueldo de coña, peor que el de un entrenador de Tercera. Él dijo que prefería así, que se lo doblase si nos salvaba. Cuando acabó la temporada le tuve que pagar en cuatro o cinco cheques a vencimientos. Hubiera podido reclamar a la AFE y no lo hizo. Los quiero a todos muchísimo”.

“Mi club ha sido el más pobre aunque pagó siempre, igual que con Baltasar. Pero ha tenido gente fuera de lo común. David de Dios ha sido mi último entrenador. No hemos compartido mucho tiempo, pero me parece también excelente. ”, resume al repasar la nómina. “Borja y Álex han tenido la delicadeza de llamarme. Son como mis pifutos y quiero que vayan para arriba., He apostado que el Deportivo ascenderá. No es casualidad que todos ellos estén donde están”.

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