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ciclismo - BTT

Un sueño de amigos

Vigoenduro organizará en noviembre su primera prueba de la Copa Gallega, que ha mantenido “gracias a la ilusión”

Miembros del Vigoenduro, durante una reunión.

La orografía áspera, sin sospecharlo, había preparado a los miembros del Vigoenduro MTB para su complicado parto. La resistencia les acompaña en la costumbre de afrontar las laderas más pronunciadas y los senderos más retorcidos, que es el perfil exacto de la época. El club nació en 2019, ya con vocación de organizar enseguida su propia prueba. Dos veces han tenido que aplazarla a causa de la pandemia. Se celebrará el próximo mes de noviembre, si la situación lo permite. Jorge Freiría, presidente del Vigoenduro, explica tal tenacidad: “Es pura ilusión porque si no, lo mandabas todo al carallo”.

El monte ha congregado como familia a estos devotos de la bicicleta de montaña. “Éramos una treintena que andábamos juntos todos los fines de semana. La bicicleta nos hizo amigos”, relata Freiría de su génesis. Su número fue creciendo paulatinamente, con la parroquia redondelana de Cedeira como punto de reunión y práctica. “Siempre salíamos por la misma zona”.

Cada uno pertenecía a un club distinto o no tenía militancia federada. Poco a poco, entre el resuello y las conversaciones de los descansos, se fue abriendo paso una idea que acabó germinando como una especie de reto.

– ¿A que no nos atrevemos?

En 2019, los amigos se atrevieron. Aquella treintena, que hoy se eleva hasta los 45, decidió fundar su propia sociedad, sin más razón que esa palabra que Jorge Freiría repite: “Por la ilusión que tiene montar un club, la ilusión que te da tener tu cuadrilla con su nombre, la ilusión de llevar todos la camiseta igual y que te identifiquen por ahí con esa grupeta”.

Hubieran podido contentarse con compartir escudo y participar en las pruebas de otros. Pero enseguida quisieron erigir un evento que los diese a conocer en el mundillo. “Casi todos los clubes organizan pruebas competitivas. Es donde culmina el trabajo de un club, para que toda la gente federada pueda disfrutar de ella”, explica el presidente del Vigoenduro. Pero no todos los clubes completan el proceso con tanta velocidad. Consiguieron los apoyos necesarios para arrancar ya en 2020 y que la Federación Gallega incluyese su cita dentro de la Copa Gallega de enduro. El escenario escogido era el parque forestal del Vixiador y entre sus sostenes se incluye la Comunidade de Montes de Candeán. A diferencia de otros casos y zonas, comuneros y ciclistas han establecido una relación cordial, que se refleja en la que mantienen los presidentes, Freiría y Óscar Rodríguez: “Hemos tenido su colaboración en todo momento. La convivencia y el trato son muy buenos. Hemos hecho alguna plantación con ellos. Tenemos buen rollo”.

Todo estaba preparado, en resumen, para la presentación del Vigoenduro en sociedad como organizador el 26 de abril de 2020. “Y entonces, además de los problemas de la novatada, llegó la pandemia”, se lamenta Freiría.

Desde ese instante, el Vigoenduro ha ido desplazando su prueba de fecha en fecha, pendiente de la evolución de los contagios y las correspondientes restricciones. La alegría, no se sabía que pasajera, del último verano les llevó a emplazarla para el pasado 8 de noviembre. Ahora, tras las sucesivas olas, acaban de fijarla para el próximo 7 de noviembre. “Lo hemos alargado un poquito para intentar que el ‘bicho’ no nos coja este año”, anhela Freiría, que confiesa que en algún momento se han visto tentados por el desaliento: “Tuvimos claro desde un principio que queríamos celebrarla, pero llegamos a desestimarlo por no poder hacerlo con garantías. Si te echan abajo el trabajo de un montón de tiempo, resulta complicado. Hemos insistido en perseguir nuestro sueño. Afortunadamente los patrocinadores nos han ayudado siempre. ‘Ya se hará’, nos decían”.

A falta de siete meses, exite otra actividad que colma a los miembros del Vigoenduro además de sus propios entrenamientos. Su disciplina no se ha beneficiado tanto de la explosión ciclista que se ha producido desde el confinamiento. “Hemos notado que hay más gente, pero el enduro no es una modalidad que valga para cualquiera. Tienes que estar afianzado primero en el BTT y luego vas aprendiendo a hacer cosas más agresivas”. Y a aprender desde edades tempranas esos secretos se dirige un curso de iniciación al enduro MTB para niños desde los 5 hasta los 14 años de edad . Lo impartirá Jose Manuel López Vaqueiro, varias veces campeón gallego, en el Vixiador durante las mañanas dominicales de junio y julio.

Cartel anunciador del curso de iniciación al enduro que organiza el club.

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