La historia está llena de decisiones catastróficas. Como aquella noche de 1984 en la que los Portland Trail Blazers apostaron en el draft de la NBA por Sam Bowie en lugar de Michael Jordan. O aquel primer día de 1962 en el que Mike Smith, cazatalentos de la discográfica Decca, descartó a los Beatles y fichó a los Tremeloes argumentando que las guitarras estaban de capa caída. La de Josep Maria Bartomeu, prefiriendo a Dembélé antes que Mbappé como sustituto de Neymar en el 2017, va camino de ser una de ellas. En la que pudo haber sido su casa, el delantero francés firmó su primer hat trick en la ‘Champions’. Una exhibición en el jardín de Leo Messi en la que muchos quisieron ver un cambio de cetro mundial, aunque el cementerio esté lleno de los que han querido enterrar antes de hora al rey Leo.

“¿Contra quién ha empatado?”, es la frase lapidaria que Junior Minguella asegura que le dieron desde el Barça cuando ofreció a un Mbappé que ya despuntaba en el Mónaco con 18 años. “Teníamos el acuerdo cerrado en 130 millones más 25 en incentivos”, explicaba el agente en El Partidazo de la COPE, que publicó una conversación de whatsapp con Javier Bordas en la que el entonces directivo responsable del primer equipo le decía que “como has visto ni el presidente ni los técnicos le querían. Como has visto la opción era Dembélé”.

El PSG no dudó mientras que el Barça acabaría pagando 105 más 40 en variables por Dembélé, a los que habría que sumar los de Coutinho y Griezmann. El club de los 420 millones no ha logrado hacer olvidar a Neymar, que se marchó del Barça para no estar a la sombra de Messi y que ahora ve cómo Mbappé le quita los focos.

Debut de impacto

En el que tenía que ser el partido del regreso de ‘Ney’ al Camp Nou, Mbappé tuvo un sonoro estreno en el templo de Messi. Las portadas de medio mundo se rindieron ante el torbellino futbolístico que, sin Neymar ni Di María, se bastó y sobró para llevar de cabeza a una zaga azulgrana que volvió a naufragar con estrépito, en una noche de pesadilla más que añadir a las de París, Roma, Turín, Liverpool y Lisboa. “L’Équipe” llevó a portada la foto de Mbappé escapando de un Piqué que le cogía por la camiseta con el titular ‘Galácticos’. Si la guillotina francesa hecha a golpe de petrodólares remite al Madrid de los galácticos, es difícil no evocar las cabalgatas por el Camp Nou del Ronaldo brasileño al ver al nuevo objeto de deseo de Florentino Pérez escapándose por potencia del mariscal de la defensa azulgrana, en la imagen que resumía el pulso.

“En la calle, te mato”

El Madrid lleva soñando con él desde que dejó escapar a Cristiano Ronaldo. El perfecto castellano en el que Mbappé se digirió a Jordi Alba en un rifirrafe durante el encuentro (“en la calle, te mato”) alimentó las sospechas de que pueda poner rumbo al Bernabéu. El joven goleador acaba contrato en el 2022 y la prioridad del PSG es convencerle de que se quede. Retenerle es cuestión de Estado en el club financiado por Catar y la mala relación de la estrella con Tuchel fue uno de los elementos que propiciaron el relevo en el banquillo parisino.

Según “Le Parisien”, en caso de no conseguir renovarle, el PSG no se desprendería de él por menos de 200 millones de euros. Además del Madrid, el rotativo francés sitúa al Liverpool, Manchester City y Juventus en el póquer de pretendientes. Y señala que, más allá de los repetidos cantos de sirena lanzados en las últimas semanas desde París sobre el aterrizaje de Messi en verano, el jeque del PSG, Nasser Al-Khelaïfi, solo lanzaría sus redes para intentar el fichaje del símbolo azulgrana si no consigue retener a Mbappé. Un joven talento que, con Cristiano y Leo en el tramo final de sus carreras, quiere ser el jugador que marque esta década en el planeta fútbol.