El Club Vigo disputó ayer su encuentro ante el C.V. Cáceres, partido suspendido en su día a causa de dos positivos en el conjunto extremeño, y que se saldó con una dolorosa derrota de los vigueses, que caen a la penúltima plaza de la clasificación.

Ambos conjuntos llegaban a este encuentro separados solamente por un punto en la clasificación, pero una vez vista la actuación del conjunto local daba la impresión de que la diferencia era mucho mayor. Los locales no acertaban en ningún momento con las líneas marcadas por su técnicos, a lo que se sumaron los muchos errores cometidos por todos sus jugadores. Si a todo esto se le suma la lesión durante el encuentro del colocador titular Óscar Sánchez, es fácil descubrir el motivo de la derrota. Cabe destacat también que el conjunto visitante realizó uno de los mejores encuentros de la temporada. Y fue, precisamente, en Vigo.

El encuentro comenzó con los vigueses muy fríos, como viene siendo habitual, y cometiendo muchos errores. De este modo, el marcador, en poco tiempo, se dobló en sus guarismos favorables a los visitantes, 9-18, lo que hizo que se relajasen e hiciesen su juego cuándo y cómo les convenía.

El segundo set comenzó un poco más apretado. Si bien las ventajas eran siempre visitantes, esta vez las diferencias eran menores. En la recta final del parcial, los vigueses consiguieron empatar, por primera vez en el partido, a 15 puntos. Pero fue un espejismo ya que los locales volvieron a irse del encuentro y dejaron en franquicia el set para el conjunto visitante.

El tercero comenzó de la mima manera y ya se daba por descontado que la victoria sería total con un claro 3-0. No fue así ya que después del empate a 12 puntos fueron los vigueses los que apretaron para llevarse el set por un claro 25-18.

Se esperaba entonces algo más de los locales, pero no fue así ya que les pesó el resultado, el mal juego y la lesión (esguince de tobillo) del colocador titular. Todo ello hizo que echasen por tierra el trabajo del set anterior, sobre todo pensando en la posibilidad de un empate. Pero los extremeños se llevaron los tres puntos.

El Club Vigo ya no depende de sí mismo. A partir de ahora deberán estar pendientes de lo que hagan sus rivales directos.