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baloncesto - Liga Femenina 2

Dos técnicos, un cuerpo

Nacho Silva da instrucciones a las jugadoras en Tenerife. |  // CB ADAREVA TENERIFE

Nacho Silva da instrucciones a las jugadoras en Tenerife. | // CB ADAREVA TENERIFE

El Celta Zorka Recalvi juega en cancha del Adareva. Su primer partido en quince días por culpa del brote de COVID; el primero desde 2015 sin Cristina Cantero, que no ha recibido el alta a tiempo, en el banquillo; el primero con Nacho Silva, su permanente ayudante, asumiendo la jefatura provisional. En el club celeste no se vivía una situación parecida desde la destitución de Ana Junyer. Como recuerda la cuenta @CeltaDatos, Susana García dirigió a las célticas el 16 de febrero de 2000 en Wuppertal mientras en Vigo se sustanciaba la contratación de Miguel Méndez. El entonces Celta Banco Simeón se despidió de la Copa de Europa con una derrota por 76-60 que a nadie importaba ya. El pasado es siempre otro planeta. Hoy es tiempo de pandemia, austeridad, Liga 2 y retransmisión por streaming. También de compromiso. Cantero sufre desde la distancia. Silva gestiona con serenidad en directo. El Celta Zorka Recalvi se impone por 52-73. Son dos técnicos en un solo cuerpo.

Una pequeña alegría que endulza momentos duros. Dos positivos condujeron al confinamiento de todas las jugadoras (salvo Flopy y Motley, recién fichada) y de todo el cuerpo técnico (salvo el psicólogo Pelayo Suárez). El equipo afrontó la semana previa al partido contra el Adareva con interrogantes que se resolvieron en su contra: ni Maja ni Cantero podrían viajar a Tenerife. Ni siquiera podrían participar en los entrenamientos.

Cordón umbilical

Cantero, gracias al cordón umbilical de las videoconferencias, afrontó con sus colaboradores (Dani Nieto y Mario Muñoz, además de Silva) la preparación del partido “como cualquier otro”, asegura la entrenadora principal. “Este era un poquito diferente porque veníamos del parón. Tuvimos que ver cómo reaccionaban las jugadoras, había que gestionar la baja de Maja, la entrada de Motley... Varios condicionantes. Pusimos el foco en meter a Motley en el grupo y en coger nuestras rutinas, nuestras normas”.

Ella y Silva prepararon los contenidos de cada sesión, que luego Silva ejecutaría. Nieto se centró en el estudio del adversario. Al final de cada jornada Silva, Nieto y Pelayo Suárez le relataban a Cantero cómo se había desarrollado el trabajo. “El equipo necesitaba recuperar sensaciones”, explica Silva. “Además teníamos el objetivo de incorporar a Motley al equipo. Hacia el final de semana nos centramos más en el rival, qué hacer con sus jugadoras más importantes, cómo defender sus situaciones colectivas, qué íbamos a hacer nosotros para competir y sacar el partido adelante”.

Planificación

Cantero se encarga además de la planificación de los viajes. Silva tuvo que asumir esa intendencia. “Nacho no está tan acostumbrado. Le cuesta más que dirigir. Como lo otro no depende tanto de él, le generaba más incertidumbre”, recuerda Cantero.

–Me preocupa más lo que rodea al partido que el propio partido –le confesó Silva.

“Con el tema del COVID nunca sabes cuándo te puede tocar ni cuánto tiempo. Es un proceso lento. El resto del equipo y del cuerpo técnico tienen que estar preparados para suplir las diferentes bajas que puedan ir surgiendo”, argumenta Silva. Nieto, que habitualmente no se desplaza, ejercería esta vez de segundo.

Cantero pudo seguir el partido por la retransmisión en la página de la Federación Española. Pero en ningún momento se comunicó con Silva y Nieto para impartirles instrucciones. “Estuve mucho más nerviosa que en cualquier partido dirigiendo.”, confiesa.

“Estaba extraña ante la situación, pero porque sientes el equipo, no por lo que puedan hacer los demás. Son nervios de no poder ayudar a las jugadoras tras casi 18 días sin verlas. Todo se me juntó un poco. Como el partido fue bien, a partir del tercer cuarto me dio para observar más tranquila y ver más cosas”.

“Me sentí muy cómodo dirigiendo”, afirma Silva por su parte. “Las jugadoras tuvieron una actitud excelente. Antes del partido das más vueltas a todo. No sabes lo que va a ocurrir. La cabeza no para. En el momento en que empieza te olvidas de todo y te centras en intentar ayudar a las jugadoras, que es lo realmente importante en la dirección”.

El respeto de las jugadoras

Cantero jamás albergó la más mínima duda sobre la aptitud de su asistente. “Nacho tiene un control absoluto de la situación a nivel de entrenamiento y partido. Llevamos mucho tiempo trabajando juntos. Los dos sabemos qué quiere el otro. Él es muy tranquilo. Tiene las ideas muy claras. Conoce los puntos fuertes y débiles, por dónde ir. La información que tengo en la cabeza también la tiene él igual, si no mejor en situaciones de más calma. Dirigió el partido perfectamente, como lo tiene que dirigir. Y no era el caso de que alguna jugadora no lo fuese a respetar. Saben que domina la situación. Ya se había encargado de los entrenos en los que estuve ausente por el fallecimiento de mi padre”.

Silva: “Trabajar con Cris es realmente fácil. Le da mucha cancha a su cuerpo técnico. Es la clave de nuestro equipo".

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“Hablamos mucho durante la semana. Pero en el momento que empieza el partido te guías un poco más por tus sensaciones. No puedes estar pensando en lo que haría otra persona. Es cuando te puedes equivocar”, reflexiona Silva sobre la necesidad de mostrar personalidad. “Cris no estaba. Fuimos Dani y yo. Con nuestras cosas, con nuestros ojos, con nuestras sensaciones, tocaba tomar decisiones. Salió todo muy bien”.

Siente el joven que la dinámica establecida por Cantero en cuanto a flujos de información y delegación de funciones propició la gestión de esta emergencia: “Trabajar con Cris es realmente fácil. Le da mucha cancha a su cuerpo técnico. Es la clave de nuestro equipo. Ella no quiere que sea solo su trabajo, sino que todo el mundo cuente. Funcionamos como un grupo. Cada uno tiene sus labores, pero todos somos partícipes de todo cuando las cosas salen bien y cuando las cosas salen mal. Tenemos la gran suerte de tener una muy buena relación. Ir cada día a los entrenamientos es un gustazo y eso es vital en el día a día, pasando tantas horas juntos”.

A sus 32 años, a Nacho Silva no le urge encabezar su propio proyecto sénior. “Llevo muchos años en el primer equipo y entrenando como primer entrenador en equipos de cantera. Estoy muy contento con mi cargo en el club, me siento muy importante y muy valorado. Tengo que estar concentrado en hacer mi trabajo lo mejor posible. Si algún día se presenta la oportunidad de ser primero, la acogería con muchas ganas. Pero no depende de mí”.

Maja, jugadora del Celta. / R. Grobas

Maja, jugadora del Celta. / R. Grobas

Pendientes de Maja

Cantero ha recibido el alta. Podrá dirigir los entrenamientos y al equipo en sus inmediatos compromisos. Maja Stamenkovic centra ahora la preocupación. La serbia, pieza central en la estructura celeste, renquea del COVID. Recuperarla resultaría providencial. La fase de ascenso se dirime en dos duelos en Navia. El Celta (13 victorias, 4 derrotas) recibe el sábado a las 18.30 horas al Azkoitia Azpeitia (14-5). El domingo a las 18.00 se mide al Extremadura Miralvalle (13-5), en uno de los partidos que habían sido aplazados. Estos equipos y el Ardoi (15-3) se jugarán las tres plazas que deja libres el Uni Ferrol (19-0). Las viguesas perdieron con vascas (73-66) y extremeñas (65-57) en la primera vuelta. “Lo ideal no era jugar dos partidos claves seguidos”, admite Cantero. “Dijimos que esta temporada era así, de mucha incertidumbre, y nos pasó lo que nos pasó. Estamos intentando recuperar a Maja, la que tiene más secuelas. Si llega, bien y si no, a competir. Tenemos armas. Nos tenemos que poner muy bien. Los dos rivales son durísimos. El COVID nos obliga a afrontar este esfuerzo sin darle vueltas”.

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