Quizá ni Francia ni España habrían firmado de inicio nada que no fuera jugar esta tarde la final del Mundial de balonmano, pero toda vez que el campeón será escandinavo (Dinamarca-Suecia, 17.00. TDP), pelearán por regresar de Egipto con el bronce (14.30, TDP). Las sensaciones de uno y otro equipo en sus semifinales y las probables bajas del pivote Luka Karabatic y el lateral Timothey N’guessan otorgan a España un papel de favorita que el recuerdo de la tradicional competitividad gala invita a relativizar.

“Hemos pasado ese momento, quizá de luto, que era la noche después de perder el partido con Dinamarca, pero hoy la gente ya ha recuperado la ambición y el hambre” señaló ayer el seleccionador español, Jordi Ribera. “Recibimos un duro golpe, pero este equipo ha demostrado que siempre lucha hasta el final. Incluso cuando las cosas no salen bien, el equipo siempre está metido en el partido y ante Francia tiene que ser igual”, indicó Ribera.

Para los Hispanos, la medalla supondría un bonito y merecido broche a la carrera de algunos jugadores que, como Raúl Entrerríos (39 años), Daniel Sarmiento (37) y Viran Morros (36), disputan hoy su último partido en un Mundial. En cualquier caso, lo visto en Egipto alienta al optimismo respecto a la obligada transición que afrontará la selección tras los Juegos de Tokio, como el paso adelante de Rubén Marchán y Dani Dujshebaev.

España no halló la manera de frenar el ataque con siete hombres de Dinamarca, pero aun así llegó al desenlace con opciones (el larguero evitó la prórroga) y relativamente fresca. Lo contrario que Francia, arrollada por Suecia, con porteros transparentes (tres paradas), sin un guía sobre la pista y desfondada en el tramo final, fiándolo todo al lateral Nedim Remili. En la última gran cita, el Europeo del año pasado, los ‘bleus’ cayeron en la primera fase. Con todo, Francia, seis veces campeona del mundo, cuenta con jugadores como Dika Mem y Ludovic Fabregas capaces de comandar una victoria. Lo saben sus compañeros en el Barça (Entrerríos, Aleix Gómez, Aitor Ariño y Pérez de Vargas). Todos se conocen en este duelo, en el que cuatro hispanos militan en la liga francesa: Sarmiento (Saint-Raphaël), Ferrán Solé y Viran Morros (PSG) y Adrià Figueras (Nantes).