Después de las decepciones sufridas en la Supercopa y en la Copa del Rey y de sacar más que discretos empates en sus visitas a Elche y Osasuna, el Real Madrid encontró la vía perdida para resucitar y reencontrarse por momentos con su mejor versión del curso para sacar un triunfo imprescindible en Mendizorroza ante el Alavés (1-4).

No le quedaba otra al equipo dirigido en esta ocasión desde el banquillo por David Bettoni y desde casa por Zinedine Zidane, quien no pudo viajar víctima de la covid-19. El bache era profund.

El Alavé era un rival que se antojaba complicado.De entrada anunció batalla, pero rápidamente, esta vez sí, la pegada del conjunto madridista con el gol del brasileño Casemiro a la salida de un córner (m.15) allanó el camino blanco.

El Real Madrid vivió su mejor primer periodo de los últimos tiempos ante un Alavés desorientado. Abelardo no encontraba solución. Los blancos dejaron el encuentro prácticamente sentenciado con buen juego y efectividad. Benzema y Hazard firmaron el 0-3 con el que se llegó al descanso.