El exjugador y entrenador Eusebio Sacristán Mena, después de 21 días, abandonó ayer la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Clínico de Valladolid, en la que ha estado ingresado tras la caída fortuita que sufrió el pasado 30 de diciembre y que le provocó un traumatismo craneoencefálico severo por el que fue intervenido el día 31.

Según un comunicado de la Fundación que lleva su nombre, a partir de este momento iniciará la segunda parte de su recuperación y continúa ingresado en un centro hospitalario “para continuar un proceso encaminado a conseguir, en la medida de lo posible, volver a su vida anterior”.

Las mismas fuentes han indicado que ya será “él mismo, cuando así lo considere, quien responderá acerca de su estado de salud” por lo que dejarán de emitir partes sobre su salud, algo que hace pensar en que la evolución es bastante buena.

La familia del exjugador y actual técnico insiste en su agradecimiento “por el cariño y el respeto mostrados hacia Eusebio y hacia ellos, tanto de compañeros y aficionados del ámbito del deporte como de los profesionales de los medios de comunicación y representantes de instituciones y entidades”.

El equipo médico ya le había retirado a Eusebio Sacristán, el pasado día 9 de enero, el coma inducido al que estuvo sometido, de acuerdo con los protocolos habituales en este tipo de intervenciones y “con buena respuesta” por parte del afectado. Durante estos diez días ha seguido ingresado en la UCI del hospital vallisoletano donde han comprobado su buena evolución, suficiente para que pase a planta a continuar su recuperación. En unos días podría abandonar el hospital y regresar a su casa.