Ricardo Ramilo había viajado a Arabia por amor a la aventura y regresa divorciado de su piloto, Xavier Blanco. Una separación ejecutada de forma abrupta, en medio de la undécima y penúltima etapa del Dakar. El vigués y el catalán, como se estila en las rupturas, describen de manera muy diferente lo sucedido. Ramilo se queda a las puertas de completar el recorrido cuando avistaba ya la meta de de Yeda.

Ramilo, que destacó como motociclista, decidió concederse el sueño de disputar el Dakar a sus 56 años, tras superar una engorrosa enfermedad que había limitado su movilidad. El vigués, contrariamente a su trayectoria, decidió apostar por la categoría de coches.

La posibilidad surgió cuando los problemas legales impidieron participar en el Dakar al actor pornográfico Nacho Vidal. Su dorsal quedó vacante en el Buggy Master Team. Ramilo adquirió el vehículo y contrató la intendencia (viajes, material) con esta escudería. Fueron los responsables de Buggy Master Team los que le recomendaron contar con Xavier Blanco como copiloto. Blanco había participado en ediciones anteriores y a esa experiencia le sumaba sus indispensables conocimientos en orientación.

Las desavenencias llegaron en carrera

No surgieron desavenencias durante la preparación del Dakar. Las que hubiese en las primeras etapas cristalizaron en la novena, cuando el coche, tras una avería mecánica, se quedó a varios kilómetros del vivac. Blanco convenció a Ramilo de pedir transporte y asistencia, lo que los eliminaba de la competición de vehículos ligeros, enviándolos al grupo de repesca. El empresario vigués, que ha ido relatando los acontecimientos en vídeos diarios, se arrepentía después: “Cometí uno de los errores de mi vida. Vengo al Dakar una sola vez. Teníamos la oportunidad de vivir la parte romántica, que era pasar una zona muy complicada de noche y a lo mejor tener que dormir allí, quedarnos enterrados en la arena para que fuese la asistencia... El jefe de mecánicos, Eudal, y el copiloto, Xavi, me convencieron de que era muy difícil llegar y que era mejor venirse al vivac”.

El equipo vigués del Dakar se queda tirado en el desierto Vídeo cedido

Esto sucedió el martes. Tras reparar el coche el miércoles, Ramilo y Blanco se reincorporaron ayer a la carrera. Pero en plena especial Blanco se bajó del coche y Ramilo prosiguió. El foco del Dakar,de repente, se alejaba de la pelea por la victoria para centrarse en una historia inaudita, aunque al parecer sucedió algo similar en 2012.

Xavi Blanco pidió por teléfono que lo fuesen a buscar y fue el primer en ofrecer su relato a través de diversos audios a medios de comunicación, apuntando a una conduccion temeraria. “Mi decisión ha sido por el comportamiento del piloto de cara a mi persona. Una persona prepotente. Aparte de copilotos somos personas y tenemos que respetarnos. Ya no era la primera vez ni la segunda hasta que he decidido bajarme”, argumentaba. “Cuando veo que corre riesgo mi vida y el piloto no hace caso, he decidido bajarme”.

Blanco en última instancia sentía que era el gallego quien lo había dejado “tirado”. “Me he bajado del coche y me ha dicho ahí te quedas y se ha ido. Por lo tanto es un abandono totalmente”, declaraba a Cuatro TV. “Me contrató por mi experiencia para poderlo guiar y enseñar pero no entraba mucho en razón, es un personaje singular. Ya llevábamos varios días que me costaba mucho que me hiciera caso”. Según el catalán, tal es la secuencia de los hechos: “Yo le digo que pare, me bajo para coger un poco de aire, me dice que ahí me quedo y se larga. Tuve la suerte de que 15 kilómetros antes había una asistencia y de que logré sacar la mochila donde llevo mi pasaporte y el teléfono vía satélite, pude contactar con el equipo y darle mi ubicación para que me recogiesen una hora y pico después”.

“Yo le digo que pare, me bajo para coger un poco de aire, me dice que ahí me quedo y se larga"

Xavier Blanco - Copiloto de Ricardo Ramilo

Ramilo no pudo ofrecer su visión hasta bien entrada la noche. Entre otras cosas porque, revela, Blanco se había llevado el teléfono satélite y el cable para cargar el otro teléfono además de la tarjeta que se sella en los controles. El reglamento impide que un piloto puede continuar sin su copiloto.

“Me siento triste”, consigna Ramilo, que asegura llevar “dos días intentando entender lo que hace él. Anteayer a la noche no pudimos llegar a donde quería yo, que era a las dunas que había que hacer de noche, porque él me decía que era muy peligroso. Definitivamente no lo hicimos porque me convencieron de que no era lo adecuado. Creo que me equivoqué, que lo podíamos haber hecho sin correr ningún riesgo. Lo confirmé al día siguiente cuando me cuenta algún piloto de camión que no había nadie atascado ni sucedía nada de lo que me había comentado”.

“Si desde ese día las ganas de continuar (de Blanco) no eran muchas, ya me lo pareció en ese momento, podíamos haberlo hecho de una manera más sencilla”, reflexiona Ramilo. “Con decirme: ‘Ricardo, yo no quiero correr estos riesgos, no vengo a pasar el Dakar en plan romántico como tú, a vivir estas cosas que se viven en el Dakar...’.. Él me lo comenta así, lo evitamos y ya está. Lo complicado es cuando una persona no te lo dice y va buscando la confrontación para poder justificar un abandono o una cosa extraña”.

“Con decirme: ‘Ricardo, yo no quiero correr estos riesgos, no vengo a pasar el Dakar en plan romántico como tú, a vivir estas cosas que se viven en el Dakar..."

Ricardo Ramilo - Piloto vigués

La discrepancia definitiva se produjo en un control. Blanco le propuso anticiparse a unos camiones para evitar la polvareda, lo que conllevaba una penalización de 20 minutos. Poco después se produjo la escena, que Ramilo narra: “Él me pide que se quiere bajar, que no quiere continuar. Dejo que se baje. Echa a andar en contradirección. Me doy la vuelta con el Buggy y le digo: ‘Xavi, súbete por favor, que esto no lleva a nada bueno ni malo, no tiene sentido’. Él intenta evitarme, no quiere subir al coche. Escapa, se esconde entre los árboles para que yo no pueda recogerlo. Y tiene el teléfono en la mano y tiene la asistencia cerca. Por eso lo hace allí. Sabe que no está en ningún desierto, que no se va a quedar tirado. Tristemente lo pierdo de vista porque se va escondiendo entre los árboles. Me digo que no pasa nada, se queda con la asistencia, que la tiene aquí al lado. Y me voy solo, a intentar hacer el resto de la etapa. Hasta que me doy cuenta al llegar al control, que también estaba cerquita, en otra carretera, de que no puedo continuar solo. Cosa que él ya sabía. Pero no me lo dijo. Tampoco por esto me voy a enfadar con él”.

Ramilo quedaría finalmente detenido a 80 kilómetros del vivac. Allí grabó sus explicaciones. Los tres mecánicos habían ido a buscarlo y estaban reparando el coche. “Estos nunca fallan”, se consolaba.

Peterhansel mantiene quince minutos de ventaja

El francés Stéphane Peterhansel (X-Raid Mini JCW) afrontará la última etapa del Rally Dakar como líder destacado en coches, con 15 minutos de ventaja sobre el catarí Nasser Al-Attiyah (Toyota Gazoo Racing), ganador de la especial de ayer. Al-Attiyah le recortó 1:56 a Peterhansel, quien iniciará la última etapa con un colchón de 15:05 en busca de su decimocuarto triunfo. Aunque se trata de un margen cómodo, ‘Monsieur Dakar’ tendrá que extremar la prudencia durante los 225 kilómetros que le separan de Yeda. Carlos Sainz (X-Raid Mini JCW), campeón en 2010, 2018 y 2020, iniciará la última especial a 1 hora, 4 minutos y 14 segundos de su compañero de equipo.