No habrá clásico en la final de la Supercopa de España de este domingo en La Cartuja. Si el Barça cumplió en Córdoba gracias al fantástico partido de Ter Stegen ante la Real, al Madrid se le atragantó en Málaga otro club vasco, un Athletic tremendamente hambriento que pasó por encima del último campeón del torneo. Ayudó mucho Lucas Vázquez. Dos errores del exjugador del Espanyol abrieron el camino del éxito de los leones, que certificaron su triunfo con el sello de Raúl García, uno de los suplentes de Garitano, el entrenador despedido antes de la llegada del meticuloso Marcelino (0-2).

En su 18º partido consecutivo como titular en el Madrid llegó el gran fiasco de Lucas Vázquez. El voluntarioso gallego no es precisamente el jugador más talentoso de la plantilla blanca, pero su trabajo convence a Zidane, que compensa con su derroche físico la desidia defensiva los jugadores de arriba, como Asensio y Hazard.

El belga protagonizó el primer acercamiento del equipo blanco, pero no acertó a rematar un pase de Casemiro (m. 12). Poco después llegó el zarpazo vasco gracias a una notable definició de Raúl García, que aprovechó un buen pase tras una nefasta salida de balón de Lucas Vázquez. Después completó su aciaga noche con un inocente penalti sobre Iñigo Martínez que no desperdició Raúl García (m. 37). El jugador navarro ha recuperado un puesto en el once formando pareja de ataque con Williams en el 4-4-2 de Marcelino.

Obligado a reaccionar tras el descanso. Zidane situó a Nacho por Varane y mantuvo a Ramos, que jugó el duelo con molestias. Asensió acarició el gol en tres ocasiones (m. 53, 62 y 68). El VAR corrigió un gol anulado a Benzema (m. 75) y en el añadido fue una posible mano la que provocó incertidumbre. Esta vez resolvió a favor del Athletic, que se medirá al Barcelona el domingo (21.00).