La Unión Deportiva Mos ya está pegada a los puestos que dan derecho a disputar la fase por el título. Sin alharacas, sin alardes, con mucho trabajo atrás después de que en A Lomba ante el Arousana tuvo los tres puntos en la mano y perdió uno y regaló otro en una liga que en esta primera vuelta es pretemporada con puntos en la que si te despistas te das un bofetón. Y Telmo González no quiere más errores como aquel.

El técnico mosense lleva dos meses en categoría nacional y sabe que no es división para descuidarse. Y menos aún un equipo recién ascendido que debe ensamblar dos plantillas, las que han quedado del ascenso y el gran número de fichajes realizados, un puñado de ellos procedentes del Sárdoma que, cuenten lo que cuenten, llevaba dos años con sensación de equipo perdedor.

Así, ante la visita de “las cebras” de Cristina Oreiro, las “abejas” decidieron esperar atrás. Telmo, que lleva tiempo preocupado por las bajas en defensa, sacrificó a su todoterreno Sara Alonso Montero en el carril derecho -con ella y Calvar atrás concedió el medio campo- y fio buena parte de sus opciones a los eslalon de Lucía Bouzón.

El Victoria, liderado por “Ceti”, tuvo más el balón pero no daba sensación de controlar el juego. De hecho, cuando el Mos se fue a presionar al área visitante, las pasaron canutas. Lucía Bouzón tuvo una ocasión inmejorable en falta directa, a las manos de Clara, minutos antes de que llegase el regalo de la guardameta local. Saque de esquina, balón sin dueño a cinco-seis metros de la frontal del área y volea alta de zurda que Sara Alonso intenta atrapar en lugar de despejar, toca sin blocar y entra. Ahí “las abejas” perdieron la miel. Tampoco su adversario apretó. Joana tuvo el empate en una falta indirecta dentro del área (el colegiado consideró cesión un balón que rebotó en Ana Gómez sin poder controlarlo y fue cogido por su cancerbera), pero la delantera viguesa hizo lo difícil: tirar fuera.

El gol del empate llegó cuando el Mos acogotó de nuevo con su presión a las coruñesas. Fue una jugada muy afortunada para las anfitrionas, porque Ana Gómez marcó en propia puerta, pero el error lo provocó el atosigamiento en la presión, magnífica. Pifia del 0-1 compensada con esta y a vestuarios.

El segundo periodo mantuvo el guion. Cuando el Mos apretaba arriba, metía mucho miedo. Con dupla de jugadoras atacantes del equipo del ascenso (Bouzón y Antía primero, Antía y Lucía Llorente después), el Mos solo creaba peligro cuando Sara Alonso Romero salía con fuerza desde el lateral. La porriñesa, que ha regresado de una campaña en el Viajes Interrías, es un torbellino y firmó un rendimiento impecable.

Y con el partido amuermado apareció Joana. Un saque de esquina, un balón suelto en tierra de nadie y ahí se planta la delantera para pescarlo, tocar lo justo, con leve movimiento de cabeza, para que el cuero se cuele por el primer palo. Joana suma su cuarto gol en cinco partidos, tres de ellos de cabeza. Así, el Mos se sitúa a un punto de las plazas por el título (y que otorgan la permanencia automática), suma una jornada más como único equipo invicto en el subgrupo y se cuelga el cartel de equipo revelación.

CD Valladares

Por su parte, el conjunto de Jacobo Lorenzo juega mañana en A Coruña frente al Dépor B el partido aplazado por el COVID-19. Será a las 17:00 horas en Abegondo. Y el fin de semana volverá a viajar a A Coruña (Victoria CF).

Sárdoma

Ainara Davila, futbolista lesionada en el octavo minuto del derbi vigués en A Gándara, sufre esguince de rodilla izquierda, posible fisura de rótula y ligamentos tocados.